Recordamos a Joan Torras Viver, autor de murales y vitrales de un centenar de iglesias catalanas

El artista, que hace veinte años exponía su obra en el Museo Diocesano de Barcelona, falleció el pasado 5 de septiembre a los 92 años

Hace 20 años el Museo Diocesano de Barcelona acogía la exposición Boda de oro en la obra pictórica de temática religiosa de Joan Torras Viver, el autor de murales y vitrales de un centenar de iglesias catalanas, que falleció el pasado domingo 5 de septiembre de 2021 a los 92 años.

La obra de Torras Viver se caracterizó especialmente por los vitrales y murales en iglesias, capillas, escuelas y santuarios en varios puntos de Cataluña algunos de los más significativos, san Ignacio para la Cueva de Manresa o los retratos del beato Pere Tarrés, Enric de Ossó o el obispo Joan Carrera.

Palabras para la exposición del autor en el Museo Diocesano en 2001

Pere Villalba Varneda, autor del prólogo del libro que recoge las obras expuestas aquel mayo de 2001 en el Museo Diocesano explicaba de la obra de Torras Viver que «toda esta producción artística constituye un corpus homogéneo que se va desarrollando paralelo a la ingente labor de su pincel post-impresionista, tarea que aparece en obras de pintura de caballete y que, para goce del espíritu, ha podido ver medio mundo».

Villalba Varneda puntualiza que «la obra mural de temática religiosa, […] expresa plásticamente el mundo interior de su artista, puesto que no hay obra de creación sin aquella brizna que la inspira. […] al arriesgarme a precisar el arte religioso de Joan Torras Viver, yo me aventuraría a puntualizarlo diciendo, que, sencillamente, no se trata de una producción de encargo, sino que es el fruto del espíritu y de la ciencia, algo así como el resultado de una concordia pactada entre el arrebato dionisíaco y la serenidad apolínea.»

Obras de Joan Torras

Joan Torras, que siguió el legado de su bisabuelo Tomás Viver, quien creó un importante taller artístico de decoración a San Pedro de Terrassa, pintó su primer mural en 1949 en la parroquia de Sant Agustí de Barcelona y luego lo hizo en parroquias de Sant Just Desvern, Esplugues de Llobregat, Martorell y en la catedral de Sant Llorenç de Sant Feliu de Llobregat. También pintó en 1957 la capilla y residencia de religiosas del Hospital de Sant Pau (1957), el Santuario de la Pietat de Igualada (1959), el Asilo Valldejuli de Barcelona (1961), la Parroquia de Canyelles (1962), la Parroquia de Banyeres del Penedès (1962), la Parroquia de Dosrius,(1962), el Colegio de las Mercedarias de Martorell (1962), la antigua capilla de la Clínica Dexeus de Barcelona (1963) o las parroquias de Navàs (1963), de Sant Climent de Llobregat (1963) y de Santa Eulalia de Mérida en L’Hospitalet (1964).

El artista también pintó murales en las parroquias de Nazaret de Barcelona (1970), de Vilassar de Dalt (1970) y regresó a la Catedral de Sant Feliu de Llobregat para hacer la capilla del Santísimo (1970).

En la parroquia de Sant Gregori Taumaturg de Barcelona (1991) dirigió la restauración de las vidrieras y en 1997 hizo los vitrales de la cúpula de la Parroquia de Sant Carles Borromeo de Barcelona. También pintó la capilla de la parroquia de Sant Vicenç de Sarrià (2002) y los vitrales de la parroquia de Vallcebre (2003), entre otras muchas obras.

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