En marcha por los privilegiados del Reino de Dios

Alrededor de 200 personas se unen en la III Jornada Mundiales por los Pobres con la Delegación de la Pastoral Social y Caritativa

Fotografías: Ramon Ripoll

Este fin de semana ha tenido lugar la celebración de la Tercera Jornada Mundial para los Pobres. Mientras el Vaticano el Papa disfrutó de un desayuno compartido con los más vulnerables, en Barcelona tuvo lugar un concierto. El objetivo era el de recordar que «la esperanza nunca se pierde» y hay que parar y dar la mano a aquel que nos necesita.

En marcha para los pobres

Alrededor de un centenar de personas se congregaron en la Plaza de Cataluña. Allí se inició el encuentro organizado por la Delegación de la Pastoral Social y Caritativa, con el Secretariado diocesano de pastoral por los marginados. La primera parte consistió en una marcha para visibilizar la lucha en contra de la pobreza.

Con una gran pancarta donde decía «La Esperanza de los pobres nunca se frustrará», el lema de este 2019, bajaron caminando por las Ramblas hasta llegar a la iglesia de la Virgen del Belén. El delegado de la pastoral social y rector de la parroquia, Mn. Joan Costa recibió al asistentes dándoles a todos la bienvenida y agradeciéndoles la asistencia. En su intervención, recordó el mensaje del Santo Padre con motivo de la Jornada:

En todas las comunidades cristianas y los que sienten la necesidad de llevar esperanza y consuelo a los pobres, pido que se comprometan para que esta Jornada Mundial pueda reforzar en muchos la voluntad de colaborar activamente para que nadie se sienta privado de proximidad y solidaridad. Que nos acompañen las palabras de profeta que anuncia un futuro diferente: «A vosotros, los que teméis mi nombre, os el sol de justicia y encontrará salud a su sombra» (Mal 3,20).

El delegado de la Pastoral recalcó «la voluntad de colaborar activamente para que nadie se sienta privado de proximidad y solidaridad» y dio la palabra al jefe del Secretariado diocesano de pastoral por los marginados, Àngel Zambrana.

Sin perder la esperanza

Zambrana, enfatizó en el lema de esta Jornada y subrayó la necesidad de no perder la esperanza. Tal como dijo, «tenemos que dar esperanza y detenernos en situaciones de pobreza». «Dar una sonrisa y una palabra amiga, con una mirada limpia». Recordó que en el Reino de Dios, los pobres tienen un lugar preferente que a veces se olvida. Hay que «dar esperanza y detenernos en situaciones de pobreza donde dar una sonrisa y una palabra amiga». «Escuchar, no juzgar y ser cercanos para acompañarlos en el camino para la construcción del reino de Dios con alegría y dejando que debe actúe en nuestras manos», dijo.

Después de las palabras alentadoras de los dos responsables, continuó con un concierto a cargo del grupo Worship. Una actuación musical por «recordarnos que debemos detener y dar una mano a los más vulnerables», tal como dijo Zambrana.

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