L’ISCREB inaugura el nou curs

El Dr. Josep Otón, catedrático y profesor del ISCREB, pronuncia la lección inaugural titulada 'Un Dios transparente?'

El Instituto Superior de Ciencias Religiosas (ISCREB) ha comenzado el nuevo curso. La lección inaugural ha ido a cargo del Dr. Josep Otón, catedrático y profesor del ISCREB, que ha expuesto su conferencia bajo el título Un Dios transparente? Durante el acto también intervinieron, el arzobispo de Barcelona, ​​Card. Juan José Omella, el director de centro Mn. Ramon Batlle, así como, el rector del Atenu Sant Pacià, Mn. Armand Puig.

Transparencia hoy

El misterio y la transparencia fueron el plato fuerte del acto, a partir de la exposición del doctor en Historia. En su turno, Otón puso sobre la mesa el concepto de transparencia y lo fue desgranando.

Por un lado, entró en el significado que la transparencia tiene hoy en día en el mundo moderno. Es decir, una sociedad, que entiende la palabra como la cosa inteligible y aquello claro que no esconde nada. Aun así, Otón alertaba como este sentido de claridad pierde fuerza cuando miramos algunas situaciones actuales. Por un lado, la transparencia que parecen ofrecer las redes sociales, donde las fotografías, los comentarios y las publicaciones desvelan la vida personal de uno. Ahora bien, «más que transparencia puede ser sobre actuación», exponía. También, puso como ejemplo el «exceso de información», que en vez de un mensaje claro, acaba ofreciendo un mensaje «opaco».

De la opacidad a la autenticidad

En segundo lugar, recogió este significado contrastándolo con la concepción que la sociedad y los cristianos tienen de Dios. Tal como describió: «Un Dios que nos supera, inalcanzable y que no entendemos». En este sentido el catedrático, llegaba a la conclusión de un Dios que para la sociedad se percibe como «opaco», ya que «supera la inteligencia humana y choca con lo transparente e inteligible».

Respecto a esta visión poco clara de Dios, el ponente declaró que no había otra manera de entenderlo. En esta línea, aseguró que si no tiene este factor de trascendente, un Dios nos deja carentes del deseo de misterio que lo define. El Evangelio, sin embargo, destaca un sentido de claridad, de no ocultar nada, a través de Jesucristo. En este sentido, Otón citó momentos en que Jesús remite a la transparencia, como cuando dice «no he dicho nada a escondidas» o «lo que os digo en la oscuridad, decidlo a plena luz, lo que te digo al oído, proclamadlo desde la azotea».

Otón aseguró, que en la medida que los cristianos son transparentes, Dios se hace transparente para ellos y estos lo transparentan los demás. «Pero esto empieza por nuestra autenticidad», alertaba el catedrático. «En la medida en que la vida interior sale al exterior, cambia la visión del mundo». «Así es como se transparenta la visión de Dios».

Ejemplo de fraternidad

Este agradeció la «labor misionera» que el ISCREB hace a través de la formación cristiana. Una labor, que ejerce con plena «consonancia con la vida diocesana». En este sentido, destacó la fraternidad y diálogo que el Instituto demuestra con las diferentes entidades. «Un trato que pide el Plan Pastoral, ya con el primer eje de la Fraternidad», destacaba Omella.

«Y mi deseo es que continúe en esta tarea formación de laicos para dar respuesta en medio una sociedad convulsa». «Siempre con transparencia y coherencia – dijo haciendo referencia a la lección de Otón-. “Ambos conceptos van muy unidos y deben ser dentro del corazón de los cristianos”.

Buenos formadores

Por otra parte, en relación a la tarea que debe ejercer el ISCREB como centro docente, el cardenal subrayó el capítulo 158 del documento final del Sínodo sobre los jóvenes. En este punto, se pide la necesidad de «gente bien formada y formadores para los jóvenes, con el fin de dar respuesta a los retos evangelizadores del mundo». «Escuela y universidad son espacios maravillosos para el encuentro con el Evangelio y la cultura y queremos que haya un verdadero diálogo de fe con las preguntas del mundo contemporáneo», dijo Omella.

Puente de diálogo

El director del ISCREB, Ramon Batlle, por su parte, anunció la intención de continuar trabajando «haciendo sinergias y estableciendo puentes de diálogo y cooperación conjunta». También anunció los cambios en el equipo del ISCREB y nuevas iniciativas pedagógicas que se inspiran en la Constitución apostólica Veritatis Gaudium del papa Francisco. «Este texto se produce la norma orientadora para las instituciones académicas eclesiásticas. En ella, el Papa nos anima a que los estudios eclesiásticos reciban la renovación sabia y valiente que se requiere para una transformación misionera de una iglesia en salida «, dijo.

En cuanto a los números, en el último curso, el centro ha contado con un total de 827 alumnos. Esta cifra es la resultante de la suma de los 130 alumnos presenciales, 478 alumnos virtuales, y 233 alumnos de los cursos de extensión universitaria.

En el acto también se entregaron los diplomas de diplomado y de licenciado en Ciencias Religiosas correspondientes al curso 2017- 2018.

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