Imágenes: A. Codinach
El 25 de marzo la Iglesia celebra la fiesta de la Encarnación de Jesús, justo nueve meses antes de la Navidad. En esta misma fecha tiene lugar la Jornada por la Vida, que este año lleva por lema «La vida, un don inviolable».
Rosario y Eucaristía por la vida
Los actos de la Jornada por la Vida 2026 en el Arzobispado tuvieron lugar en la cripta de la Sagrada Familia. Comenzaron con un rosario por la vida a las 19:15 h y, a continuación, a las 20 h, se celebró la Misa por la vida, presidida por el obispo auxiliar de Barcelona, Mons. David Abadías i Aurín.
En su homilía, Mons. Abadías partió de la profecía de Isaías para advertir del peligro de una actitud aparentemente humilde que, en el fondo, le dice a Dios: «No te necesito». Recordó que pedir un signo al Señor no es ponerle a prueba, sino abrir el corazón para que Él ilumine el camino, especialmente en tiempos de discernimiento y dificultad.
El obispo subrayó que, cuando el ser humano cierra el corazón a la voluntad de Dios, quiere hacer solo lo que le conviene y deja de buscar el bien que Él señala, llega el sufrimiento: «Cuando cerramos el corazón a Dios, cuando no escuchamos su palabra ni aceptamos su amor y su misericordia, viene el sufrimiento». Por el contrario, decir que sí a Dios significa dejarse amar por Él, acoger el don de su misericordia y confiar en que Dios cumple siempre sus promesas.
Mirando a María, destacó su «sí» como modelo de confianza y abandono: como ella, el cristiano puede escuchar también el «no tengas miedo» del Señor y responder con un «sí» a su voluntad. Animó a los fieles a decir «sí al Señor, sí a la vida, sí al proyecto de Dios», sin miedo, porque Dios está con nosotros y nos acompaña hasta el final.
Mons. Abadías agradeció el servicio, el trabajo, la dedicación y el cariño de todas las personas que se ponen al servicio de este «sí» y al servicio de la vida. Y alentó a no dejarse vencer por el cansancio, sino a mantener el corazón libre y disponible, como María, para que «se cumpla en nosotros según la palabra del Señor».
La cripta de la Sagrada Familia se llenó por completo para celebrar esta Jornada por la Vida. El Secretariado de Pastoral Familiar trabaja ya en la preparación de la próxima jornada diocesana de las familias, que tendrá lugar el domingo 19 de abril en el Seminario Conciliar de Barcelona.
El mensaje de los obispos
Los obispos, como cada año, han enviado un mensaje para esta Jornada de 2026. En él señalan que la «defensa de la vida no es solo una cuestión de fe, sino una exigencia de la recta razón y de la ciencia». Explican que «la biología defiende unánimemente que, desde el momento de la fecundación, existe un organismo humano vivo e independiente, con un patrimonio genético propio, un desarrollo embrionario autónomo, ordenado y coordinado».
Por eso expresan su preocupación por «la tendencia a elevar el aborto a la categoría de «derecho», incluso con rango constitucional o en cartas de derechos fundamentales». «El aborto —subrayan los prelados— nunca puede constituir un derecho, ya que no existe el derecho a eliminar una vida humana».
Al mismo tiempo, la mirada de los obispos no se queda solo en el seno materno, sino que se dirige también a madres y padres que atraviesan dificultades ante un embarazo. Por eso indican que quieren «promover una alianza social para la esperanza a favor de la natalidad, que sirva, por una parte, para construir juntos las condiciones necesarias para que nuestros jóvenes puedan plantearse formar una familia abierta a la vida y, por otra, para que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por sentirse sola o sin recursos».