El obispo Sergi Gordo inaugura la exposición fotográfica de la misionera Isa Solá

El Museo Diocesano de Barcelona exhibe treinta y cinco fotografías sobre Haití de la misionera asesinada hace cinco años

El Museo Diocesano de Barcelona ha inaugurado la exposición de fotografías Lo que no se da se pierde de la Hna. Isa Solá (1965-2016), misionera barcelonesa de la congregación Jesús-María. Antes de la inauguración, se ha celebrado una Misa en la cripta de la Catedral de Barcelona en memoria de esta religiosa, en el quinto aniversario de su asesinato en Haití.

El obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Sergi Gordo, ha presidido esta tarde ambos actos que también han contado con la presencia, entre otros, de la directora general de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Catalunya, Sra. Yvonne Griley; la directora de la oficina de Asuntos Religiosos del Ayuntamiento de Barcelona, Anna Salvador; la máxima responsable de Jesús-María en el mundo, Hna. Monica Joseph; la provincial en España de esta congregación, Hna. Marta Guitart, y otros representantes de los centros educativos de Jesús-María en Barcelona.

La exposición Lo que no se da se pierde ha sido posible gracias al Museo Diocesano, la empresa Witte y Solá (WyS) y la Congregación de Jesús-María. Se podrá visitar de miércoles a lunes de 10 a 20h. El Museo Diocesano ha preparado actividades paralelas para los grupos escolares que visiten la exhibición. La muestra estará abierta desde hoy hasta el 8 de noviembre. Los comisarios de la exposición son Mey Zamora, autora del retrato biográfico de Isa Solá Lo que no se da se pierde (Ed. Plataforma), y Javier Solá, uno de los hermanos de la misionera.

Conoce la historia de la Hna. Isa Solá

La Hna. Isa Solá (1965-2016) tenía cincuenta y un años cuando fue asesinada en el centro de Port-au-Prince, capital de Haití. Era el 2 de septiembre de 2016, hace cinco años. Llevaba ocho en el país, uno de los más pobres del planeta, trabajando en el ámbito educativo y sanitario.

Solá era religiosa de la congregación de Jesús-María, donde había estudiado durante su niñez y adolescencia. El único objeto de cierto valor que atesoró en vida fue una cámara fotográfica. La muestra recoge 35 imágenes agrupadas en tres apartados: paisaje, retratos y escenas. Las fotografías transmiten su mirada nítida y apasionada hacia Haití y su gente. A pesar de vivir rodeada de extrema pobreza, la Hna. Isa Solá se focalizó en resaltar la belleza.

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