Cine Espiritual: ‘Van Gogh, a las puertas de la eternidad’

Un biopic que descubre la felicidad y la desgracia del gran maestro pictórico desde su interior

«Crees que Dios te dio el don de la pintura para llevarte hacia la miseria? … Tal vez Dios me hizo pintor para la gente que aún no ha nacido». Tanto esta pregunta como el razonamiento que la sigue son sólo un fragmento de la última película que se ha hecho sobre Van Goog: Van Gogh, a las puertas de la eternidad. El director de cine Julian Schnabel, lleva una vez más el gran pintor en las carteleras. Esta vez, con el intento de entrar en la mente del artista.

Sinopsis

El pintor holandés postimpresionista, Van Gogh (Willem Dafoe), marcha de Paris para alejarse y desconectar. Será un momento en que conocerá los miembros de la vanguardia. Una época, en la que hará las grandes obras maestras conocidas en todo el mundo hoy en día. El pintor, poco valorado y pobre, será despreciado e incomprendido por los habitantes de la localidad donde reside. Será su hermano y comerciante de arte Theo (Rupert Friend) quien le apoye incondicionalmente. Aunque no conseguirá vender ni una sola de las pinturas del artista.

Un biopic desde lo subjetivo

Tal como afirma el crítico de cine espiritual, Mn. Peio, la película no se desarrolla como un biopic normal y corriente, sino que va más allá del estilo del género. Así, el director nos muestra una vertiente más propia del artista, desde el sufrimiento que vivió pero también la felicidad de su don. En este sentido, la cámara «busca la experiencia subjetiva de Van Gogh», explica el crítico. Además, «la trama abre también el misterio del trascendente, a través de la naturaleza que llega al hombre», añade.

Comentari de Mn. Sánchez

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