Llega Catazònia

El Museu de Cultures del Món abre las puertas a las huellas de los capuchinos catalanes en el Amazonas

Catazònia es la nueva exposición que expone las improntas de los capuchinos catalanes misioneros en la Amazonia. Abierta hasta el 24 de junio al Museo de Culturas del Mundo, esta exposición presenta un itinerario corto pero muy rico en el arte y la cultura que los misioneros capuchinos se encontraron a su llegada a tierras americanas.

El itinerario

Este itinerario consta de cuatro partes muy marcadas. Primeramente hay el apartado de historia que explica cuáles fueron los misioneros que consiguieron traer el Evangelio en la Amazonia. Después encontramos el apartado de herramientas, armas de cacería y rituales. Posteriormente llegamos a la zona de las pinturas conocidas como «Yanchama», esteras rituales con una tela natural hecho de fibra vegetal. Acabamos el itinerario con un vídeo explicativo donde Fra Valentí, capuchino y director del museo Etnográfico Misional «Andino-Amazónico» ilustra los componentes de todos los enseres amazónicos expuestos.

Capuchinos catalanes en el Amazonas

Catazònia es un homenaje a los misioneros capuchinos que restaron cautivados por el embrujo de la cultura amazónica

Con estas palabras el catálogo de la exposición abre las puertas a toda la historia de los misioneros en América. Y es que cuando hablamos de capuchinos en la Amazonia hay unos cuántos nombres propios que se deben mencionar. Para empezar el padre Fidel de Montclar fue el precursor de la misión capuchina en la Amazonia. El 20 de diciembre de 1904 el papa Pío X le confió la primera evangelización a la zona del Caquetà, Putumayo y Amazonas. Uno de sus aciertos decidió situar la población de Sibundoy como sede del gobierno eclesiástico, un lugar estratégico para poder coordinar toda la acción evangelizadora.

Otro nombre propio importantísimo durante la labor evangelizadora de la Amazonia es el padre Marcel·lí de Castellví. El año 1933 uno de los centros más importantes de labor misionera, el centro de investigaciones lingüísticas y etnográficas de la Amazonia colombiana (CILEAC) que estudió con profundidad, no sólo las lenguas y las tradiciones sino todo el universo cultural y antropológico del mundo amazónico. «Este centro tenía una finalidad muy concreta, encontrar las rendijas donde la fe cristiana puedas penetrar sin modificarlo esculturalmente, de forma que el misionero siempre se ha insertado en la forma de ser, la forma de vivir del hombre amazónico» ha explicado Fra Valentí durante el itinerario.

Adelantos de los capuchinos en la Amazonia

Uno de los adelantos más importantes de los capuchinos durante su estancia en la Amazonia fueron las vías de comunicación: «Quisieron garantizar el contacto entre el Amazonia y el resto del territorio colombiano a través de la construcción de vías de comunicación abiertas en plena selva» -explica el Sr. Norbert Tomàs, comisario de la exposición- «eran unas obras de gran complejidad técnica que fueron proporcionadas por los frailes como un instrumento de primera necesidad para poder garantizar la continuidad de la obra evangelizadora y, a la vez asegurar la soberanía colombiana al trapecio amazónico» ha finalizado el comisario.

El reto de la inculturación

Uno de los grandes retos conseguidos por los misioneros capuchinos fue la de tratar los indígenas con consideración y respeto: «la metodología de evangelizació empleada por los frailes en tierras de América era la de preparar los indígenas para la recepción del bautismo de manera bastante inmediata aconsejando concentrar a los indios en las llamadas ‘reducciones’ para hacer que la catequesis fuera más durable y fructuosa» explica Fra Valentí.

Catazònia es una exposición pequeña, pero a la vez muy rica, con mucha historia y ayuda audiovisual. Una exposición para pequeños y grandes que cerrará sus puertas el próximo 24 de junio.

¿Te ha interesado este contenido? Suscríbete a nuestro boletín electrónico. Cada semana, la actualidad de la Iglesia diocesana en tu correo.

Te interesará ...