14 consejos para protegerse del calor intenso

La Comunidad de Sant'Egidio propone medidas básicas para prevenir la deshidratación y los golpes de calor

Ante las altas temperaturas de los últimos días, que recuerdan la onada de calor de 2003 que causó una elevada mortandad de ancianos, la Comunidad de Sant’Egidio ha anunciado, en una roda de prensa, 14 consejos para ayudar a los más grandes a protegerse del calor, sobre todo para todos aquellos que padecen enfermedades crónicas y toman medicinas.

En casa

  • Ventilar la casa lo máximo posible durante las horas más frescas. Cerrar las ventanas y bajar las persianas durante las horas de calor. Estar más bien en los lugares donde toca menos el sol y evitar las corrientes de aire.
  • En caso de que sea posible, utilizar climatizador sin producir una diferencia de temperatura demasiado elevada, ya que puede provocar resfriados y malestar. La temperatura recomendable es de 5 o 6 grados menos respecto a la temperatura exterior. También es importante deshumidificar el ambiente para reducir el nivel de humedad y hacer que el aire sea más respirable. De este modo, se facilita la sudoración, que reduce el calor del cuerpo.
  • Si se utiliza un ventilador, colocarlo en un lugar elevado y asegurarse de que el aire no toque directamente. Cuando hace mucho calor, el ventilador es poco eficaz y, incluso, puede llegar a calentar más el ambiente.

Fuera de casa

  • Salir sólo a primera hora de la mañana y después de que se ponga el sol, si el aire se ha refrescado. Evitar salir entre las 12 y las 18 horas: durante estas horas el aumento del ozono y los contaminantes que emiten los tubos de escape de los automóviles hace que el aire sea realmente irrespirable, y hay un riesgo muy elevado de sufrir un desmayo.
  • Utilizar vestidos/trajes cómodos y ligeros, claros y que no se peguen, de algodón, de lino o de otras fibras naturales: los colores oscuros y los materiales sintéticos retienen el calor.
  • Cubrirse la cabeza y protegerse los ojos con gafas de sol. Es importante proteger la piel de quemaduras con cremas de elevado nivel de protección.
  • En caso de ser diabético, tener cuidado cuando se expone al sol, ya que la sensibilidad al dolor de las quemaduras es menor.

Comer y beber

  • Beber mucha agua, aunque no se tenga sed, porque la intensidad de este «señal de alarma» natural del organismo disminuye a medida que avanza la edad o con el uso de determinadas medicinas. Hay que beber al menos dos litros de agua (10 vasos) al día. En caso de sudar mucho, beber más.
  • Evitar las bebidas alcohólicas, el café y los refrescos con gas que tengan azúcar o cafeína. El alcohol y el café, tienen efectos diuréticos y, por tanto, hacen eliminar más líquidos, que aún son más necesarios cuando hace calor. Evitar también las bebidas demasiado calientes o frías.
  • Hacer comidas ligeras y frecuentes, sin muchas especies. Es aconsejable tomar helados y sorbetes de fruta.
  • Comer mucha fruta y verdura, también en forma de batidos y purés. Estos alimentos tienen un alto porcentaje de agua y son una fuente natural de vitaminas y sales minerales.

Las medicinas

  • En caso de tomar medicinas para la diabetes, para la presión o para el corazón, hay que consultar al médico porque «ajuste» la terapia.
  • En caso de sufrir enfermedades broncopulmonares, evitar pasear durante las horas de más calor. Beber mucho, si es posible y evitar pasado repentinamente del calor al frío. Por ejemplo, si se entra sudoroso en un lugar donde hay aire acondicionado, taparse y probar de respirar por la nariz al menos durante los primeros minutos.
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