Carta dominical | La puerta de la felicidad

Una de las preguntas fundamentales que todo ser humano se plantea es qué es la felicidad y cómo conseguirla. El Evangelio nos narra el episodio de un joven rico que se acercó a Jesús y le preguntó qué tenía que hacer para conseguir la vida eterna, es decir la felicidad plena y para siempre. Conocemos […]

06 Oct, 2016
Església de Barcelona

Una de las preguntas fundamentales que todo ser humano se plantea es qué es la felicidad y cómo conseguirla.

El Evangelio nos narra el episodio de un joven rico que se acercó a Jesús y le preguntó qué tenía que hacer para conseguir la vida eterna, es decir la felicidad plena y para siempre. Conocemos la respuesta que le dio el Señor, pero me gustaría que leyésemos esta parábola antes de comentar la respuesta de Jesús a ese joven: 

A la puerta de la felicidad llega un hombre en la plenitud de la vida. Su paso es firme y decidido. Una fuerza invisible parece atraerlo hacia allí. Golpea la puerta, fuerte y esperanzado. Sale el guardián, quien, mirándolo fijo y extrañado, le pregunta:

-¿Qué desea?

-¿No es esta la puerta de la felicidad? -pregunta el buen hombre.

-Sí, esta es la puerta. Pero esta no es tu hora.

Nuestro hombre se queda un poco perplejo, desconcertado y sin capacidad de reacción. Tras unos segundos de vacilación, se sienta en el suelo y queda como pensativo, ensimismado. Así pasa un largo rato… Después empieza a mirar a su alrededor, con  curiosidad: la puerta, las ventanas, el edificio…, como si buscara una manera de entrar y de burlar al guardián. Ninguna solución parece convencerle. Nervioso, lucha entre el deseo, la duda, la indecisión, hasta que por fin se decide a llamar nuevamente.

-Me dijo usted que esta era, efectivamente, la puerta de la felicidad pero que no era mi hora. ¿Cuál es pues mi hora? ¿Qué tengo que hacer?

-Mi papel es sólo éste; no puedo decirle más.

Como le parece un muro infranqueable intenta abordarlo de otra manera. Entabla conversación con él, habla de mil cosas, intenta caerle simpático, observa mucho, estudia sus reacciones y puntos flacos… pero nada. No se sale con la suya.

Cansado, y sin conseguir nada, se echa en el suelo a pensar, a jugar solo, a cantar, a dormir, ¡quién sabe si alguna vez, por casualidad, despiste o aprovechando la llegada de otro…!

Aquello es aburrido, insoportable, pero ¡qué hacer, cómo irse, si aquella es la puerta de la felicidad, su felicidad! Pasan meses y años sin más preocupaciones que las de organizar su soledad para que la espera sea lo más agradable posible. Todo valdrá la pena para cuando llegue la felicidad.

Muy enfermo y envejecido se ve desfallecer. Quizá su estado inspire compasión al guardián y lo deje entrar. Por eso, juntando las últimas fuerzas, se acerca y llama de nuevo, preguntando con su voz ya mortecina:

-¿Cómo es que, siendo esta la puerta de la felicidad, no ha venido nadie, cuando en el mundo la gente se mata para conseguirla?

-Es que cada uno tiene su puerta.

-¿Entonces, es seguro que ésta es la mía?

-Sí. Esta era su puerta, ahora la cierro definitivamente -dijo con fuerza el guardián.

Y ahora volvamos a la narración evangélica. Jesús le dice al joven: cumple los mandamientos, vende lo que tienes, dáselo a los pobres, es decir comparte, y sígueme.

Solo conseguiremos ser felices si salimos de nuestro egoísmo, si intentamos hacer felices a los demás, si somos solidarios con ellos y si Cristo, el Hijo de Dios, forma parte de nuestra vida, es decir, si le seguimos y le amamos de verdad.

Amigos: no nos quedemos parados esperando que la felicidad llegue a nosotros. No olvidemos que hay más gozo en dar que en recibir.

Con todo mi afecto. 

+ Juan José Omella Omella
Arzobispo de Barcelona

Descárgate esta carta dominical en formato audio *.mp3

Te interesará…

Síguenos

Facebook
Si bé és a finals del segle XVII quan la Mare de Déu del Carme començà a ser la patrona dels mariners i pescadors, els orígens del seu culte cal anar-los a buscar ben amunt i lluny, a la muntanya, en aquell Carmel de Palestina del segle XII on un grup d’ermitans va voler seguir els passos del profeta Elies. Avui l’estol dels seus fills, els Carmelites, són convidats “a arribar feliçment a la muntanya que és Crist”.«Deixem-nos guiar per Maria, ella que és Mare, i sap com fer-ho» (Papa Francesc).«El Carmel és la més bella de les muntanyes de Terra Santa; per una banda, mira als seus peus totes les muntanyes de Galilea, i, per altra, albira la mar», segons una dita popular. ... Ver másVer menos
View on Facebook
Aquest dilluns ha tingut lloc a Barcelona un sopar amb responsables de voluntaris del viatge apostòlic de papa Lleó XIV a Catalunya.L’ha presidit el cardenal Joan Josep Omella, arquebisbe de Barcelona, i hi ha participat també Mons. David Abadías, bisbe auxiliar de Barcelona.📸 A. Codinach ... Ver másVer menos
View on Facebook
El @Pontifex_es envia una carta d’agraïment a l’arxidiòcesi de Barcelona i demana «alçar la mirada» cap a Jesucrist.El @OmellaCardenal ha fet pública la carta aquest dissabte durant la missa d'acció de gràcies amb els voluntaris que van col·laborar en la visita apostòlica.📸Dr. Simón🔗 tinyurl.com/rz2uawz7 ... Ver másVer menos
View on Facebook
Conegut com a “Reprovat” (“rebutjat”), segons la tradició occidental, després de buscar el sobirà més poderós d’aquest món per a posar-se al seu servei, el trobà en forma d’un infant que volia travessar un riu. Ell, alt i fort, no va ser capaç de transportar-lo. Era l’Infant Jesús, el “creador del món” que li canvià el nom: Cristòfol (Christo-phorus), “el portador de Crist”. Patró dels automobilistes, el 10 de juliol del 1907 es fa la primera benedicció de cotxes a la capella de Sant Cristòfol del Regomir (Ciutat Vella) de Barcelona. «Molta gent porta una imatge de sant Cristòfol en el seu cotxe. Enmig de l’intens trànsit de la ciutat o per una autopista congestionada, mirant la imatge confiem arribar sans i estalvis a casa: qui condueix amb por és més propens a patir accidents. La confiança és més forta que la por, i ens fa estar més atents i ser més responsables en la conducció, amb el Crist que ens porta» (Anselm Grün, benedictí i psicòleg).«Pluja per Sant Cristòfol, bones figues de moro; pluja per Santa Anna, ja és tardana»☔, segons una dita popular. ... Ver másVer menos
View on Facebook

3 weeks ago

Arquebisbat de Barcelona
🙏 Prop d'un miler de fidels s'han reunit aquesta setmana a Santa Maria del Mar per pregar per la pau i l'esperança del poble veneçolà.El cardenal Joan Josep Omella al va presidir la missa, que va ser un signe de comunió, pregària i solidaritat amb tots els qui pateixen. 🇻🇪🤍🤲🏼 En l'homilia, Mons. Tomás Jesús Zárraga, bisbe emèrit de Veneçuela va agrair el «miracle de solidaritat» de tantes persones que continuen ajudant els qui #esglésiadebarcelona##pregàriae#Veneçuela##esperançaVeneçuela #Esperança ... Ver másVer menos
View on Facebook
Vatican Media

Agenda

Evangelio del día

Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?

(Jn 20,1.11-18)