Carta dominical | «Fraternidad, confianza y oración»

El coronavirus ha puesto en jaque a nuestro mundo: la economía, la política, la religión, la sanidad pública, las escuelas, las universidades, los lugares de trabajo, etc. A todos nos entra miedo, una cierta dosis de incertidumbre, parecida a la que tenían los apóstoles cuando navegaban en el lago de Tiberíades y un fuerte viento […]

19 Mar, 2020
Església de Barcelona

El coronavirus ha puesto en jaque a nuestro mundo: la economía, la política, la religión, la sanidad pública, las escuelas, las universidades, los lugares de trabajo, etc. A todos nos entra miedo, una cierta dosis de incertidumbre, parecida a la que tenían los apóstoles cuando navegaban en el lago de Tiberíades y un fuerte viento zarandeaba la barca hasta el punto de ponerla en riesgo de hundirse.

Nos invaden preguntas que están en el corazón de los ciudadanos: ¿Qué tenemos que hacer? ¿Estamos haciendo lo correcto? ¿Habría que tomar medidas más tajantes?

Las autoridades nos insisten en la importancia de colaborar activamente siguiendo sus indicaciones para evitar que este virus se propague. Ruego insistentemente a todos que sigamos sus instrucciones. Por ello, mientras dure esta situación de grave crisis sanitaria, invito a seguir la celebración de la Santa Misa por televisión o por radio. Además, no olvidemos que en casa podemos rezar solos o en familia.

A Dios lo encontramos también en las personas que nos rodean. Muchas personas están solas, no podrán salir a la calle a comprar comida o medicinas y necesitarán también el consuelo de una visita, de una llamada telefónica. ¿Por qué no hacer un gesto de buen samaritano atendiendo a los hermanos más necesitados, a nuestros vecinos? Eso sí, siguiendo siempre las indicaciones sanitarias exigidas para evitar el contagio, especialmente, entre la población de riesgo.

Procuremos estar cerca de quienes sufren y lo pasan mal. Estemos disponibles en todo momento. A veces basta simplemente escuchar, dar una palabra de consuelo y de ánimo. Durante estos días, aprovechemos de una manera particular el teléfono, internet y las nuevas tecnologías para estar cerca de las personas que están más solas.

Este tiempo de reclusión, es también una oportunidad. Que no nos roben todo el tiempo las tecnologías. Dediquemos tiempo para repasar nuestra vida, para pensar hacia dónde y cómo queremos orientar el resto de nuestras vidas en este mundo, a la espera del encuentro definitivo con Dios.

La reclusión en nuestras casas puede ser también un buen momento para el recogimiento y la oración personal y familiar, para regalar tiempo a Dios. Es un tiempo ideal para la lectura atenta y orada de los pasajes bíblicos que la Iglesia nos ofrece en la liturgia de estos días de Cuaresma. De este modo hacemos realidad lo que dice el Concilio Vaticano II: la familia puede y debe ser «Iglesia doméstica».

Hermanos y hermanas, os animo a invocar diariamente la intercesión de nuestra Madre, la Virgen María, con esta preciosa oración: «Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!».

Queridos hermanos y amigos: ¡Qué el Señor nos bendiga, nos guarde y nos conceda la paz!

† Card. Juan José Omella
Arzobispo de Barcelona

Escucha la carta dominical en la voz del cardenal arzobispo de Barcelona.

Te interesará…

Síguenos

Facebook
Seguim alçant la mirada. ... Ver másVer menos
View on Facebook
«Els castells són una bella manifestació del que som capaços de fer els éssers humans quan treballem units i amb un mateix fi. Una altra humanitat és possible quan junts mirem cap amunt, quan alcem la mirada cap a Déu, quan units a Ell mirem la humanitat i abordem en equip els diversos reptes que ens planteja», paraules del cardenal Omella durant la vetlla de pregària del papa Lleó XIV, 9 de juny del 2026. 🤩Així vam rebre el Sant Pare, amb un 4de8 dels @castellersdevilafranca.📸 ©️ Fundació Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Família ... Ver másVer menos
View on Facebook
«Perdonar no vol dir que allò dolent va estar bé, ni deixar que algú continuï fent mal. No significa oblidar per la força, com si res no hagués passat. Perdonar significa no deixar que l’odi es converteixi en amo del nostre cor. Jesús ens demana perdonar perquè és l’única manera d’experimentar la pau de Déu i de guarir ferides espirituals. Quan perdonem imitem l’exemple de Jesús, que va perdonar els qui el crucificaven. La nostra disposició per perdonar és condició per al perdó que rebem de Déu».Papa Lléo XIV, 10 de juny del 2026, parròquia de Sant Agustí de Barcelona.📸 Dr. G. Simón / ©️ Fundació Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Família ... Ver másVer menos
View on Facebook
Un quilòmetre, un carrer i una ciutat que va unir-se per rebre el Sant Pare.El 10 de juny, el papa Lleó XIV va recórrer el carrer del Rosselló a bord del papamòbil, des del Passeig de Gràcia fins a la Sagrada Família.Al final del camí, una cita amb la història; la Sagrada Família i la torre de Jesucrist. 🕊️Com vas viure aquell moment? #papabcn ... Ver másVer menos
View on Facebook
En Renzo va robar el cor del papa Lleó XIV i de tots😍. Aquestes són les preguntes que li va fer al Sant Pare a la Trobada del Pontífex amb les realitats de caritat i assistència diocesanes a la parròquia de Sant Agustí.🎥 Si vols descobrir què va respondre el Pontífex, pots recuperar el vídeo al següent enllaç: youtu.be/RRNX2kWbif4?si=snuGBEk1FxOGGFap ... Ver másVer menos
View on Facebook
Vatican Media

Agenda

Evangelio del día

Juan es su nombre.

(Lc 1,57-66.80)