La Hospitalidad de la Virgen de Lourdes de Barcelona, Sant Feliu de Llobregat y Terrassa ha iniciado este jueves 25 de junio el 176º peregrinaje al Santuario de Lourdes, que se prolongará hasta el 29 de junio y reúne a 570 participantes entre peregrinos, enfermos, jóvenes, hospitalarios y sacerdotes.
Este año participan 123 personas enfermas, 223 hospitalarios, 200 jóvenes y 24 sacerdotes, en un peregrinaje presidido por el obispo auxiliar Mons. David Abadías. Desde la Hospitalidad se destaca la voluntad de consolidar la participación tras el proceso de recuperación de los últimos años, especialmente en lo referente a enfermos y voluntarios.
Un peregrinaje centrado en la Anunciación y la acogida
El peregrinaje se enmarca en el nuevo itinerario espiritual propuesto por el Santuario de Lourdes, que este 2026 invita a profundizar en el misterio de la Anunciación (Lc 1,28): «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Este primer año del trienio pone el acento en la acogida, la escucha y el “sí” de María como experiencia transformadora de la fe.
En este contexto, el presidente de la Hospitalidad, Jaume Esteve Carbonell, subraya que «durante los próximos tres años el santuario de Lourdes nos invita a emprender un peregrinaje como camino hacia el corazón mismo de la experiencia de la Virgen María», avanzando «paso a paso, guiados por el Evangelio de Lucas».
El año 2027 estará dedicado a la Visitación y el 2028 al Magníficat, completando el recorrido espiritual propuesto por el Santuario.
Momentos centrales del peregrinaje
A lo largo de estos días, los participantes vivirán los principales actos de Lourdes: la misa en la Gruta, la procesión mariana de las antorchas, el Vía Crucis, la celebración del perdón y la misa internacional en la Basílica de San Pío X.
También destacan momentos especialmente significativos para los enfermos, como el paso por la Gruta de Massabielle, la unción de los enfermos y la experiencia del baño en las piscinas del santuario, así como espacios de oración comunitaria y adoración.
Inspiración del Santo Padre y dimensión eclesial
Según el presidente de la Hospitalidad, las palabras y el testimonio del Santo Padre en sus visitas a Montserrat y Barcelona han sido una «fuente de inspiración para el peregrinaje» de este año, aportando «una luz renovada a la experiencia de la fe» y reforzando la atención a los más frágiles.
En este sentido, el peregrinaje quiere vivirse en comunión con toda la Iglesia, «como una experiencia de fe compartida que pone en el centro a la persona enferma y el servicio gratuito del hospitalario», explica Jaume Esteve.
Acoger, escuchar y servir
La Hospitalidad resume el espíritu del peregrinaje en tres verbos: acoger, escuchar y servir. Tal como expone el presidente de la Hospitalidad, «expresan su misión al servicio de los enfermos y del conjunto de los peregrinos». «Este espíritu, nacido en torno a la Gruta de Lourdes en 1858, sigue siendo hoy el núcleo de la experiencia espiritual y comunitaria», añade.
El peregrinaje finalizará el 29 de junio con el regreso de los participantes a Cataluña, después de unos días que quieren ser un signo de comunión, esperanza y servicio vivido desde la fe.