El cardenal Omella clausura su mandato en la CEE con una llamada a la esperanza y la oración

Ha dado comienzo la 124ª Asamblea Plenaria, donde el cardenal Juan José Omella, finaliza su mandato como presidente de la Conferencia Episcopal Española

Fotografía de archivo de la Conferencia Episcopal Española

En la 124ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal Juan José Omella, ha pronunciado su discurso de clausura, marcando el final de su mandato como presidente de la CEE. «Iniciamos esta Asamblea Plenaria en medio de la Cuaresma. Como nos recuerda el papa Francisco en su mensaje de este año, la Cuaresma es el tiempo de gracia en el que el desierto vuelve a ser el lugar del primer amor. Y es en el desierto donde descubrimos privilegiadamente al Dios que educa a su pueblo para que abandone sus esclavitudes y experimente el paso de la muerte a la vida». Así ha iniciado el cardenal Omella su discurso.

Bajo el lema «Caminando unidos hacia la meta, cedo el testigo recibido», el cardenal Omella ha reflexionado sobre los desafíos actuales y defendió la importancia de preservar la esperanza y la oración como pilares en el servicio pastoral. «Hemos de dirigir la atención a un documento del magisterio fundamental: Pastores gregis, la bellísima exhortación apostólica del papa san Juan Pablo II»

«Portadores de la esperanza y la sanación de Dios»

En su discurso, el cardenal ha citado textos que resaltan la importancia de llevar esperanza y sanación a un mundo herido, recordando las palabras del Papa Francisco: «Dios quiere sanar todo mal del cuerpo y del espíritu. Se hace cercano para acompañarnos con ternura y para perdonarnos. Cuando descubrimos el verdadero rostro del Padre, nos sentimos llamados a ser portadores de la esperanza y la sanación de Dios.»

En relación al ‘Año de la Oración’, el cardenal ha destacado: «El Año de la Oración pretende ser un oasis al abrigo del estrés cotidiano, un espacio donde la oración se convierta en alimento para la vida cristiana de fe, esperanza y caridad.»

Omella ha subrayado la misión de los obispos en este contexto: «Los obispos hemos sido particularmente llamados por Cristo a ser portadores de esa esperanza y esa sanación en un mundo ‘herido’, que sufre ante la violencia, la polarización y la desigualdad.» Además, mencionó la convocatoria del Jubileo del 2025: «Consciente de esta esperanza que ansía el mundo, el papa Francisco ha convocado el Jubileo del 2025 bajo el lema ‘Peregrinos de esperanza’.»

Mensaje de despedida y agradecimiento del cardenal Omella

El cardenal también ha compartido la importancia de la nueva evangelización y la primavera del Espíritu Santo en España: «Asistimos agradecidos a una verdadera primavera del Espíritu Santo en nuestra tierra. Descubrimos cómo el Espíritu Santo está removiendo el corazón de los fieles con multitud de iniciativas de nueva evangelización.»

En su despedida, Omella ha agradecido a los obispos españoles y al personal de la CEE su apoyo: «Quiero daros las gracias a todos vosotros, hermanos obispos, y a todo el personal que trabaja en esta casa por vuestro apoyo, colaboración y comprensión durante estos cuatro años de servicio»

El cardenal ha concluído con una llamada a la unidad y a mirar hacia el futuro: «Caminemos sin prisa, siempre unidos, cohesionados mirando hacia adelante. Miremos adelante dejando el pasado en manos de Dios.»

El cardenal Omella deja la presidencia de la CEE, dejando un llamado a la esperanza, la oración y la unidad en la Iglesia española. La elección de su sucesor marcará una nueva etapa en la conducción de la Conferencia Episcopal en un momento crucial para la sociedad y la Iglesia.

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