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«Hoy las santas Juliana y Semproniana nos ayudan a alzar la mirada». Así lo ha destacado el obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo, que ha presidido este lunes la misa de Las…
Un retrato de la sociedad de Israel desde una producción palestina que confronta las visiones entre el oriente y el occidente

Esta semana en la sección de Cine Espiritual invitamos al espectador a adentrarse dentro de la realidad de Oriente Medio con la película Invitación de Boda. Se trata de una producción palestina, con grandes reconocimientos por parte de la crítica. La dirección corre a cargo por Annemarie Jacir, conocida por la dirección en filmes como, Verte (2012).
La historia pone en contexto a Shadi, un chico que vive en Italia y vuelve a Nazaret. El propósito de esta visita a su lugar de origen radica en una tradición. Se trata de su «wajib», el deber de entregar las invitaciones de boda de su hermana a todos los invitados, casa por casa. Esta obligación le corresponde también al padre, el Abu Shadi, por lo que padre e hijo se reencontrarán en esta tarea haciendo un recorrido por toda la realidad que rodea la ciudad.
A medida que entregan las más de trescientas invitaciones, Shadi descubre una nueva realidad. Se refleja como es por un Nazareno que vive en el extranjero volver a las tradiciones familiares y el contraste entre las dos culturas.
El crítico de cine espiritual, Mn. Peio Sánchez destaca esta mirada a la realidad de Nazaret, que la directora perfila con un tono «naturalista». El retrato de una sociedad desde el punto de vista de Shadi, acostumbrado a la vida de Italia. Tal como explica el crítico de El País Javier Ocaña, un film «de apariencia sencilla y mensaje complejo».
Detrás de cada invitación, tras cada puerta que se abre, se va perfilando esta sociedad donde las tradiciones y los conflictos vividos aún perduran. Una realidad de Oriente que el protagonista verá contrastada desde su rutina en Occidente.