40 años de la ordenación del primer diácono permanente

La parroquia de Santa Maria de Badalona acoge la celebración del cuadragésimo cumpleaños de la ordenación de Mn. Lluís Nadal Padró, que significó la instauración del diaconado permanente en la Archidiócesis

La parroquia de Santa Maria de Badalona acogió, el pasado 8 de noviembre, el 40º cumpleaños de la ordenación de Mn. Lluís Nadal Padró (Badalona,1928-2002) que significó la instauración del diaconado permanente en la Archidiócesis. La celebración fue presidida por Mons. Antoni Vadell, obispo auxiliar de Barcelona, acompañado de dos diáconos, Mn. Quique Fernández y Mn. Rubén García.

Nueva residencia de Verbum Dei a la boardilla

Antes del inicio de la celebración el obispo Vadell y sus acompañantes subieron a la boardilla, situada en lo alto de la vicaría. El lugar se ha rehabilitado como residencia de la Fraternidad Misionera Verbum Dei, comunidad fundada al 1963 en Mallorca. El obispo Vadell bendijo la nueva vivienda y, seguidamente, dedicó unas palabras de ánimo y felicitación en la comunidad y a la parroquia rogando porque «la vicaría acontezca un faro luminoso de plegaria y acogida para la ciudad».

La misión de la Fraternidad Misionera Verbum Dei es el anuncio de la Palabra de Dios y la difusión del Reino a través de la oración, el ministerio de la Palabra y el testigo de vida evangélica. Badalona es la ciudad indicada para albergar esta fraternidad misionera porque ya cuenta con un círculo de laicos que forman parte de la Familia de Verbum Dei, además sus misioneras han venido para colaborar en la pastoral de Santa Maria.

Celebración de los 40 años de diaconado de Mn. Nadal

A comienzos de la celebración, Mn. Sabater, hijo de Badalona que ejerce su ministerio en la parroquia de San Pío X de Barcelona, y en nombre de la Delegación para la Formación y el Seguimiento del Clero – Diáconos, agradeció a los presentes su asistencia. También saludó particularmente a la familia de Lluís Nadal, así como a todas las personas que se unieron a la celebración por streaming.

El obispo Vadell habló con fuerza y entusiasmo del llamamiento de Dios, en particular al diaconado. «Hay ocasiones donde nos dormimos y otros -como las chicas desjuiciadas de la parábola de las diez vírgenes- que Dios “no nos reconoce” cuando nos alejamos de nuestra misión» aseguró. Por otro lado, habló de la necesidad, en las actuales circunstancias, de aprender una «nueva gramática de la ternura».

Al final de la celebración, padre Aymar recordó a padre Nadal. Lo describió como un hombre de gran cualidad humana, muy humilde y abnegado, que tuvo siempre el apoyo de su familia. «Aquí mismo fue ordenado por el Cardenal Narcís Jubany, quién recuperó el diaconado para la Iglesia universal en el Concilio Vaticano II». Dijo que el testimonio de Lluís Nadal y su esposa fueron la semilla de nuevas vocaciones al diaconado, como queda patente en la treintena de candidatos que hay actualmente por este ministerio. También agradeció la presencia de Mn. Teixidó rector de la parroquia de Sant Francesc, donde Mn. Lluís ejerció su ministerio durante 12 años; así como del hijo del diácono, Jordi Nadal, que cada domingo sirve como acólito en Santa Maria.

Asistentes y concelebrantes en la celebración

La emotiva celebración presidida por Mons. Antoni Vadell estuvo concelebrada por el vicario episcopal de la Zona 5, Mn. Andreu Oller; el rector, Mn. Jaume Aymar; el arcipreste de Badalona, P. Jesús Sans; el rector de la Virgen María de Montserrat y también vicario de Santa Maria, Mn. Richard Twagirimana; el rector de San Francisco de Asís de Badalona, Mn. Josep Teixidó, y el vicario de Santa Maria, Mn, Ignasi Torrent.

También asistieron seis diáconos: Mn. Alfonso Caracuel, Mn. Lluís Cortada, Mn. Quique Fernández, Mn. Rubén García, Mn. Josep Matias y Mn. Quim Sabater. Así como dos aspirantes al diaconado els Sr. Xavier Robles y el Sr. Carlos Rubio.

La capilla de San Juan Baptista

Los celebrantes y el coro parroquial se trasladaron al antiguo baptisterio o capilla de San Juan Baptista, donde la empresa Coral ha instalado el columbario. Después del incendio y destrucción parcial de la iglesia durante la guerra civil, el marzo de 1946, siendo rector padre Antoni Briàs empezó la construcción del nuevo baptisterio. El conjunto fue diseñado y dirigido por el arquitecto Joan Padrós y Fornaguera (Badalona, 1901-1966) que proyectó una capilla de una sola nave con cúpula y lucernario.

Encima de la puerta de entrada, de doble batiente, se posó un magnífico vitral plomado con la imagen de San Juan Baptista niño, con el cordero. Entrando a mano derecha, un ventanal también con cristalera con la imagen de San Andrés y la fecha de consagración de la iglesia románica (30 de noviembre de 1112). La elección de este santo fue condición expresa de la viuda Coret, que sufragó las obras. Los vitrales se realizaron por los talleres barceloneses Granell y cía La pila bautismal, esculpida por el escultor Josep Torres, se hizo de alabastro italiano. La pintura mural del ábside fue obra del pintor Josep Morell Macias (San Esteve de Bas, Girona, 1899 – Barcelona, 1949) uno de los mejores cartelistas de la década de los 30; representa San Juan Baptista bautizando a Jesús en el Río Jordán.

Las nuevas reformas

El cinerario ahora se ha decorado con unas pinturas tenues que evocan los misterios de Luz del Rosario. La pintura mural del fondo, es el primer misterio, sigue, en el sentido de las agujas del reloj, la Boda de Caná, el Anuncio del Reino de Dios, la Transfiguración y la Institución de la Eucaristía. El nuevo columbario tiene una capacidad por 688 urnas (24 con capacidad por 4 urnas; 188 por 2 urnas) y 216 por 1 urna, así como una ara comunitaria. El obispo Vadell bendijo las instalaciones y alabó la dignidad y la unción de toda la celebración.

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