Santa Perpetua y Santa Felicidad
Santa Perpetua y Santa Felicidad, mártires
Perpetua, hija de padre pagano, madre de un bebé a los 22 años, y Felicidad, que dio a luz en la cárcel, fueron bautizadas con otros catecúmenos, y después azotadas, y echadas a las fieras antes de ser decapitadas. Era el 7 de marzo del 203, en Cartago, durante la persecución de Septimio Severo. Conservamos una narración conmovedora de su encarcelamiento y martirio que deja constancia del rigor de las persecuciones romanas y del heroísmo de los que las padecieron por fidelidad a Cristo. Es uno de los documentos más impresionantes de la antigüedad cristiana. La Perpetua Felicidad, bajo el cielo, solo se encuentra en el Cristo Crucificado (Cf. He 4,12)
- Memoria de las santas mártires Perpetua y Felicidad, que bajo el emperador Septimio Severo fueron detenidas en Cartago junto con otros adolescentes catecúmenos. Perpetua, matrona de unos veinte años, era madre de un niño de pecho, y Felicidad, su sierva, estaba entonces embarazada, por lo cual, según las leyes no podía ser martirizada hasta que diese a luz, y al llegar el momento, en medio de los dolores del parto se alegraba de ser expuesta a las fieras, y de la cárcel las dos pasaron al anfiteatro con rostro alegre, como si fueran hacia el cielo (203).
- También en Cartago, pasión de los santos Sátiro, Saturnino, Revocato y Secundino, mártires, que durante la persecución del emperador Septimio Severo, este último murió en la cárcel, mientras los demás, maltratados por varias bestias y dándose el ósculo de la paz, terminaron degollados (203).
- En Cesarea de Palestina, pasión de san Eubulio, mártir, destrozado por leones y decapitado. Había sido compañero de san Adriano y alcanzó la gloria dos días después de éste (309).
- En la región de Quersoneso, santos Basilio, Eugenio, Agatodoro, Elpidio, Eterio, Capitón, y Efrén, obispos y mártires (~ s. IV).
- En la Tebaida, en Egipto, san Pablo, por sobrenombre “Simple”, monje, discípulo de san Antonio (s. IV).
- En Brescia, en la región de Venecia, san Gaudioso, obispo (s. V).
- En el monasterio de Aniano, en la Septimania, san Ardón Esmaragdo, presbítero, que fue compañero de san Benito de Aniano en la vida cenobítica (843).
- En Prusa, de Bitinia, san Pablo, obispo, que por defender el culto de las sagradas imágenes fue expulsado de la patria y murió en el exilio (850).
- En el monasterio de Fossanova, de la Orden Cisterciense, en el Lacio, tránsito de santo Tomás de Aquino, cuya memoria se celebra el día veintiocho de enero (1274).
- En Londres, en Inglaterra, beatos mártires Juan Larke y Juan Ireland, presbíteros, y Germán Gardiner, que, por su fidelidad al Romano Pontífice, fueron ahorcados en Tyburn, en tiempo del rey Enrique VIII (1544).
- En Florencia, en la Toscana, santa Teresa Margarita Redi, virgen, que habiendo entrado en la Orden de Carmelitas Descalzas, avanzó por el arduo camino de la perfección y murió siendo aún joven (1770).
- En Seúl, en Corea, san Juan Bautista Nam Chong-sam, mártir (1866).
- En el lugar de Sai-Nam-Hte, también en Corea, santos mártires Simeón Berneux, obispo, Justo Rances de Bretenières, Luis Beaulieu y Pedro Enrique Durie, presbíteros de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París y mártires, que fueron degollados por afirmar con decisión que habían venido a Corea en nombre de Cristo para salvar las almas (1866).
- En la ciudad de Kirov, en Rusia, beato Leónidas Fëdorov, obispo y mártir, el cual, siendo exarca apostólico de los católicos rusos de rito bizantino, mereció ser discípulo fiel a Cristo hasta la muerte, bajo un régimen contrario a la religión (1934).







