4 DE ENERO

Santa Ángela de Foligno, viuda

Lo había tenido todo: una buena familia rica (nació en Foligno en 1248), una buena boda y una vida casi plena. Pero se quedó sola tras la muerte de los suyos, y no se lo pensó demasiado: vendió todo lo que tenía y se hizo terciaria franciscana con una vida austera dedicada a las buenas obras (1291). Pronto juntó compañeras que le ayudaron en la tarea dura de los hospitales de pobres. Murió donde había nacido el 4 de enero de 1309.

Tenía claro de dónde había surgido el ideal de su vida: «El alma sensata no se contenta con conocer a Dios superficialmente, mediante cualquier consideración; quiere conocerla de verdad, degustar su bondad soberana, experimentar lo que vale. No es sólo un bien para ella, es el Bien por excelencia». Su culto es autorizado por el papa Clemente XI el 30 de abril de 1707. Canonizada por el Papa Francisco el 9 de octubre de 2013.