Santa Catalina Thomàs, virgen
Santa Catalina Thomàs, virgen
Hija de agricultores pobres de Valldemosa (1533), en Mallorca, de pequeña ya quería ser religiosa y vivía tranquila en medio de apariciones, éxtasis y revelaciones. Pero tuvo que esperar a los 21 años para entrar en el convento de Santa María Magdalena de las Agustinas en Ciudad de Mallorca. Las Vidas posteriores nos detallan las apariciones de diferentes ángeles, y de santos como Catalina de Alejandría, Antonio de Padua y los santos Cosme y Damián. Murió en Ciudad de Mallorca en 1574. Canonizada por Pío XI (1930)- Conmemoración de los santos Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas y Nicolás, prosélito éste de Antioquía, que fueron de los siete elegidos por la multitud entre los discípulos por considerarlos llenos de Espíritu y sabiduría, y a quienes los apóstoles impusieron las manos para que se dedicaran a atender a los pobres (s. I).
- En Roma, san Víctor I, papa, africano de nacimiento, que fijó para todas las Iglesias la celebración de la fiesta de Pascua en el domingo que sigue inmediatamente a la Pascua judía (c. 200).
- Conmemoración de los numerosos mártires que sufrieron el tormento en la Tebaida, en Egipto, durante la persecución en tiempo de los emperadores Decio y Valeriano. A estos cristianos, que deseaban morir pronto por Cristo traspasados por espada, sus crueles perseguidores, pretendiendo más bien degollar sus almas que sus cuerpos, retardaron su muerte lo máximo posible, sometiéndoles a una larga serie de tormentos (c. 250).
- En Mileto, en la región de la Caria, san Acacio, mártir en tiempo del emperador Licinio (c. 308/311).
- En Milán, de la provincia de Liguria, santos Nazario y Celso, mártires, cuyos cuerpos fueron hallados por san Ambrosio (inventio 395).
- En Troyes, ciudad de Francia, san Cameliano, obispo, discípulo y sucesor de san Lupo (s. VI).
- En Dol, ciudad de la Bretaña Menor, san Sansón, abad y obispo, que propagó en Domnonia el Evangelio y la disciplina monástica, que había aprendido en Gales del abad san Iltudo (c. 565).
- En la región de Sodermanland, en Suecia, san Botvido, mártir, sueco de nacimiento y bautizado en Inglaterra, que estuvo trabajando en la evangelización de su patria hasta que un criado suyo, a quien él había liberado de la esclavitud, le asesinó (1100).
- En Nam Dinh, de Tonquín, san Melchor García Sampedro, obispo, de la Orden de Predicadores y mártir, encerrado primero por ser cristiano en una estrechísima cárcel, y después, por orden del emperador Tu Duc, materialmente despedazado (1858).
- En Madrid, beato Pedro Poveda Castroverde, presbítero y mártir, fundador de la Institución Teresiana destinada a promover la formación cristiana, que al comienzo de la persecución contra la Iglesia fue asesinado por odio a la religión, dando un claro testimonio de su fe (1936).
- En Gabasa, pueblo de la provincia de Zaragoza, beatos Manuel Segura, presbítero, y David Carlos, religioso de la Orden de los Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, mártires durante la misma persecución (1936).
- En Tarragona, beato Santiago Hilario (Manuel) Barbal Cosán, religioso de los Hermanos de la Escuelas Cristianas, mártir, condenado a la pena capital por odio a la Iglesia en la mencionada persecución (1936).
- En Barcelona, beatos José Caselles Moncho y José Castell Camps, presbíteros de la Sociedad Salesiana y mártires, que durante la persecución religiosa merecieron alcanzar con el martirio la gloria de la vida eterna (1936).
- En la ciudad de Bharananganam, en Kérala, en la India, beata Alfonsa de la Inmaculada Concepción (Ana) Muttathupadathu, virgen, que, para evitar que la obligasen a casarse, metió el pie en el fuego, y admitida en las Clarisas Malabarenses, vivió casi continuamente enferma ofreciendo su vida a Dios (1946).







