27 DE SEPTIEMBRE

San Vicente de Paúl, presbítero

Nace en Eth Poi (Pouy, 1581) en una humilde familia de campesinos de Occitania. Siendo sacerdote en París, quiere mejorar la condición de los más pobres. Funda la Congregación de la Misión (Paúles), para la formación de los clérigos y para socorrer a los pobres, que los considera «dueños y señores». Funda, también, la Compañía de las Hijas de la Caridad, con santa Luisa de Marillac, para visitar a los pobres en lugar de permanecer en un claustro: «Si deja la oración para atender a un pobre, recuerde que este servicio lo habéis prestado al mismo Dios». Murió en París el 27 de septiembre de 1660. León XIII le proclamó «patrón de todas las obras de caridad extendidas por el mundo».

1. Memoria de san Vicente de Paúl, presbítero. Lleno de espíritu sacerdotal y entregado en París al servicio de los pobres, veía el rostro del Señor a cada persona que sufría. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente el clero y subvenir a los necesitados. Con la cooperación de santa Luisa de
Marillac, fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad (1660).

2. San Cayo, obispo. En Milán, en la Galia Traspadana (margen izquierdo del Po) (s. III).

3. San Florentino. Según la tradición, fue degollado por los vándalos junto con san Hilario. En Sedunum (ahora Brémur), entre los aduinos, en la Galia (ahora Francia) (s. V).

4. Santa Hiltrudis, virgen. Vivió piadosamente retirada con su hermano Guntando, abad. En el cenobio de Liesse, en Armonía, Australia (ahora Bélgica) (después de 800).

5. Santos mártires Adolfo y Juan, hermanos. Por Cristo, fueron coronados con el martirio durante la persecución musulmana, en tiempos de Abd al-Rahman II. En la ciudad de Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía (~ 825).

6. San Bonfilio. Cuando era obispo de Foligno, pasó diez años en Tierra Santa y, cuando regresó a Italia, se retiró al monasterio de Storaco, del que había sido abad. Murió en soledad. En Fara, cerca de Cingoli, en el Piceno, Italia (~ 1115).

7. San Eleázar de Sabran, conde de Arian. Vivió la virginidad y todas las virtudes con su esposa, la beata Delfina. Murió todavía joven. En París, Francia (1323).

8. Beato Lorenzo de Ripafratta, presbítero de la orden de los Predicadores. Vivió fielmente durante sesenta años su vida regular con dedicación asidua a la pastoral sacramental de la Penitencia. En la ciudad de Pistoia, de la región de la Toscana, Italia (1456).

9. Beato Juan Bautista Laborier du Vivier, diácono y mártir en tiempos de persecución contra la Iglesia. Debido a su estado clerical, fue condenado a cruel cautiverio y murió consumido por una grave enfermedad. En una decrépita nave anclada frente a Rochefort, en el litoral norte de Francia (1794).

10. Beatos mártires José Fenollosa Alcayna, presbítero, y Fidel (Mariano) Climent Sanchís, religioso de la orden de los Hermanos Menores Capuchinos. Derramaron su sangre por Cristo durante la furiosa persecución religiosa. En Sagunto, comarca de Morvedre (1936).

11. Beatas mártires Franciscs Javiera (María) Fenollosa Alcayna, religiosa de la Tercera Orden de Capuchinas de la Sagrada Familia, y Hermínia Martínez Amigó, madre de familia. Confirmaron con su sangre la fidelidad al Señor durante la misma persecución religiosa. En Gilet, comarca valenciana de Camp de Morvedre (1936).

 

 

Si sembrar quieres, hasta San Vicente no sudes la frente.

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