San Vicente de Paúl, presbítero
San Vicente de Paul, presbítero
Nació en Pouy (Gascuña) en 1581. Ordenado sacerdote a los 19 años, comenzó una auténtica renovación personal y eclesial haciendo de la predicación del Evangelio y del servicio a los más pobres sus distintivos. Para expandir su carisma, fundó la Congregación de la Misión y las Hijas de la Caridad. Con ingenio, eficacia, caridad y sencillez se enfrentó a un cristianismo elitista y a la rigidez jansenista: “Si dejáis la oración para atender a un pobre, acordaos que este servicio lo habéis prestado al mismo Dios”.
- Memoria de san Vicente Paúl, presbítero, que lleno de espíritu sacerdotal y entregado en París al servicio de los pobres, veía el rostro del Señor en cada persona doliente. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente al clero y subvenir a los necesitados, y con la cooperación de santa Luisa de Marillac, fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad (1660).
- En Milán, en la Galia Traspadana (margen izquierda del Po), san Cayo, obispo (s. III).
- En Sedunum (hoy Brémur), entre los eduos, en la Galia (hoy Francia), san Florentino, que, según la tradición, fue degollado por los vándalos juntamente con san Hilario (s. V).
- En el cenobio de Liesse, en Hannonia, de Austrasia (hoy Bélgica), santa Hiltrudis, virgen, que vivió piadosamente retirada con su hermano Guntando, abad (post 800).
- En la ciudad de Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, santos mártires Adolfo y Juan, hermanos, que, por Cristo, fueron coronados con el martirio durante la persecución musulmana, en tiempo de Abd ar-Rahman II (c. 825).
- En Fara, cerca de Cingoli, en el Piceno, de Italia, san Bonfilio, que, siendo obispo de Foligno, estuvo diez años en Tierra Santa y, al regresar a Italia, se retiró al monasterio de Storaco, del que había sido abad, muriendo finalmente en soledad (c. 1115).
- En París, en Francia, san Elzearo de Sabran, conde de Arian, que viviendo la virginidad y todas las virtudes con su esposa, la beata Delfina, murió en la flor de la edad (1323).
- En la ciudad de Pistoia, de la región de la Toscana, en Italia, beato Lorenzo de Ripafratta, presbítero de la Orden de Predicadores, que vivió fielmente durante sesenta años la vida regular con dedicación asidua a la pastoral sacramental de la Penitencia (1456).
- En una decrépita nave anclada frente a Rochefort, en el litoral norte de Francia, beato Juan Bautista Laborier du Vivier, diácono y mártir en tiempo de persecución contra la Iglesia, que, a causa de su estado clerical, fue condenado a cruel cautividad y murió consumido por grave enfermedad (1794).
- En Sagunto, beatos mártires José Fenollosa Alcayna, presbítero, y Fidel (Mariano) Climent Sanchís, religioso de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos, que derramaron su sangre por Cristo durante la furiosa persecución religiosa (1936).
- En Gilet, en la provincia de Valencia, beatas mártires Francisca Javiera (María) Fenollosa Alcayna, religiosa de la Tercera Orden de Capuchinas de la Sagrada Familia, y Herminia Martínez Amigó, madre de familia, mártires que confirmaron con su sangre su fidelidad al Señor durante la misma persecución religiosa (1936).







