San Vicente de Paúl, presbítero
XXVI DOMINGO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO: San Vicente de Paul, presbítero
Vicente nace en Pouy (1581) en una humil familia de agricultores de Occitana. Después de un ministerio pastoral diverso como sacerdote en París, se siente movido a mejorar la condición de los más pobres. Por eso funda la Congregación de la Misión (Paúles), para la formación de los clérigos y para socorrer a los pobres, que considera sus «amos y señores». Funda, también, la Compañía de las Hijas de la Caridad con santa Luisa de Marillac, para visitar a los pobres en lugar de permanecer en el claustro: “Si dejáis la oración para atender a un pobre, acordaos que este servicio la habéis prestado al mismo Dios”. León XIII lo proclamó «patrón de todas las obras de caridad extendidas por el mundo». Murió en París (1660) a los 79 años.
27 de septiembre: JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO con el lema: “Incluso uno solo de estos pequeños” (Cf. Mt 18,5). El Papa dirige la mirada hacia uno de los rostros más vulnerables de la movilidad humana: los niños, y adolescentes migrantes. Se trata de menores que, en muchas ocasiones, se ven obligados a abandonar su hogar por la pobreza, la violencia, los conflictos o la falta de oportunidades, afrontando situaciones de especial riesgo y desprotección.
- Memoria de san Vicente Paúl, presbítero, que lleno de espíritu sacerdotal y entregado en París al servicio de los pobres, veía el rostro del Señor en cada persona doliente. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente al clero y subvenir a los necesitados, y con la cooperación de santa Luisa de Marillac, fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad (1660).
- En Milán, en la Galia Traspadana (margen izquierda del Po), san Cayo, obispo (s. III).
- En Sedunum (hoy Brémur), entre los eduos, en la Galia (hoy Francia), san Florentino, que, según la tradición, fue degollado por los vándalos juntamente con san Hilario (s. V).
- En el cenobio de Liesse, en Hannonia, de Austrasia (hoy Bélgica), santa Hiltrudis, virgen, que vivió piadosamente retirada con su hermano Guntando, abad (post 800).
- En la ciudad de Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, santos mártires Adolfo y Juan, hermanos, que, por Cristo, fueron coronados con el martirio durante la persecución musulmana, en tiempo de Abd ar-Rahman II (c. 825).
- En Fara, cerca de Cingoli, en el Piceno, de Italia, san Bonfilio, que, siendo obispo de Foligno, estuvo diez años en Tierra Santa y, al regresar a Italia, se retiró al monasterio de Storaco, del que había sido abad, muriendo finalmente en soledad (c. 1115).
- En París, en Francia, san Elzearo de Sabran, conde de Arian, que viviendo la virginidad y todas las virtudes con su esposa, la beata Delfina, murió en la flor de la edad (1323).
- En la ciudad de Pistoia, de la región de la Toscana, en Italia, beato Lorenzo de Ripafratta, presbítero de la Orden de Predicadores, que vivió fielmente durante sesenta años la vida regular con dedicación asidua a la pastoral sacramental de la Penitencia (1456).
- En una decrépita nave anclada frente a Rochefort, en el litoral norte de Francia, beato Juan Bautista Laborier du Vivier, diácono y mártir en tiempo de persecución contra la Iglesia, que, a causa de su estado clerical, fue condenado a cruel cautividad y murió consumido por grave enfermedad (1794).
- En Sagunto, beatos mártires José Fenollosa Alcayna, presbítero, y Fidel (Mariano) Climent Sanchís, religioso de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos, que derramaron su sangre por Cristo durante la furiosa persecución religiosa (1936).
- En Gilet, en la provincia de Valencia, beatas mártires Francisca Javiera (María) Fenollosa Alcayna, religiosa de la Tercera Orden de Capuchinas de la Sagrada Familia, y Herminia Martínez Amigó, madre de familia, mártires que confirmaron con su sangre su fidelidad al Señor durante la misma persecución religiosa (1936).







