Carta dominical | «Semillas de solidaridad»

Manos Unidas es una ONG de la Iglesia cuya misión es ayudar a los países en vías de desarrollo y denunciar la situación de pobreza en la que vive una gran parte de la población de nuestro planeta. Lleva más de sesenta años trabajando por un mundo más fraterno, más justo y más humano.

Manos Unidas organiza cada año una campaña para sensibilizar a nuestra sociedad sobre el problema del hambre, que afecta a más de ochocientos millones de personas. Teniendo en cuenta la preocupación por nuestro entorno, surge el lema de la campaña para 2024: «La única especie capaz de cambiar el planeta: el efecto ser humano». Con este lema, Manos Unidas se une a la llamada del papa Francisco a todas las personas de buena voluntad para que se enfrenten de manera urgente, valiente y responsable a la crisis del cambio climático.

El pasado mes de octubre el papa Francisco nos advertía, en su exhortación apostólica Laudate Deum, de las terribles consecuencias de la crisis climática. Efectivamente, el cambio climático cada vez nos afecta más. Las consecuencias que provoca nos atañen a todos y especialmente a los más pobres. Los más vulnerables ven como las sequías, las inundaciones o las tempestades afectan seriamente sus medios de subsistencia y les conducen a la pobreza.

Dios nos invita a no perder la esperanza, nos insiste en que es posible un mundo nuevo. La fe nos da fuerzas, nos interpela, transforma nuestra vida y nos ayuda a ver que todos los seres humanos de la tierra formamos una sola familia con un mismo Padre. Estamos llamados a ser una familia unida por lazos de respeto y amor. Recordemos también el ejemplo de Jesucristo.

La acción de Manos Unidas llega a más de cincuenta países, en los que se han desarrollado alrededor de quinientos proyectos, con una inversión de unos treinta y cinco millones de euros, en el año 2022.

Hoy, además, la Iglesia celebra también la Jornada Mundial del Enfermo, cuyo lema es: «No conviene que el hombre esté solo. Cuidar al enfermo cuidando las relaciones». En el mensaje de este año*, el Papa nos recuerda que la enfermedad a menudo nos aísla y nos hace perder la alegría. Cuidar a una persona enferma implica también invitarla a redescubrir su relación con Dios, con los demás y consigo mismo. Cada vez que visitamos a un hermano enfermo, es como si lo hiciéramos a Jesús (cf. Mt 25,36.40).

Queridos hermanos y hermanas, pidamos al Señor que nos ayude a ver que cada ser humano es un compañero de camino. Gracias a todos los que con vuestra oración, tiempo y recursos hacéis posible Manos Unidas. Gracias por ser la semilla de amor y solidaridad entre los más pobres de nuestro mundo.

† Card. Juan José Omella Omella
Arzobispo de Barcelona

*Consulta el mensaje del papa Francisco en ocasión de la Jornada Mundial del Enfermo del año 2024: http://tinyurl.com/2kuaf9nk

Escucha la carta dominical en la voz del cardenal arzobispo de Barcelona.