Carta dominical | «Por una enfermedad vivida en familia»

Hay un pasaje del Evangelio de Juan que siempre me ha cautivado y que muchas veces he invitado a contemplar. Es el momento en el que Jesús confía su madre al discípulo amado. Le dice Jesús, y nos dice a cada uno de nosotros: «Aquí tienes a tu madre. Y desde aquella hora, el discípulo […]

03 May, 2018
Església de Barcelona

Hay un pasaje del Evangelio de Juan que siempre me ha cautivado y que muchas veces he invitado a contemplar. Es el momento en el que Jesús confía su madre al discípulo amado. Le dice Jesús, y nos dice a cada uno de nosotros: «Aquí tienes a tu madre. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa» (Juan 19,26-27).

Jesús mira a su madre, la mira con agradecimiento; de ella recibió el don de la vida. La mira con amor, igual que su madre lo mira con ternura. Pero ahora ambos se miran en medio de un intenso dolor. Esta es la situación de muchos encuentros que se dan en los hospitales y clínicas de nuestro entorno más cercano.

Muchos profesionales intentan ciertamente que el enfermo se sienta protegido. Por ello es necesario no bajar la guardia y trabajar continuamente por la humanización de la sanidad, para conseguir que los enfermos sientan que tienen al lado una mano amiga. Con las palabras de Jesús «aquí tienes a tu madre», el discípulo Juan recibe el mandato de cuidar de su madre, de no dejarla sola. Quedarse solo es terrible. Esta es la situación de muchos enfermos, alejados de sus familiares y amigos. Esta es la situación de dolor y silencio de muchos familiares que acompañan el sufrimiento de un ser querido o incluso la posibilidad real de una despedida segura. En muchas ocasiones, la soledad es más dolorosa que la enfermedad. La mayor soledad es vivir el dolor sin amor, sin compañía.

Queridos hermanos y hermanas, este sexto domingo del tiempo de Pascua celebramos la Pascua del enfermo. Como nos recordaba el lema para la Jornada Mundial del Enfermo de este año, la familia es el ámbito ideal para cuidar al enfermo. En efecto, la familia, como primera célula del amor y de la vida, acompaña, escucha, fortalece y anima al enfermo en la convalecencia hasta su recuperación y, cuando llega el tránsito de la muerte, lo coge de la mano hasta cruzar el umbral a la nueva vida.

Pero la Iglesia y todos sus miembros, en tanto que familia de las familias de los hijos de Dios, estamos también llamados a poner todo nuestro esfuerzo y capacidades para que la persona enferma recupere su alegría y ganas de vivir. Los predilectos de la Iglesia son los pacientes que viven la enfermedad en soledad, especialmente los más ancianos. Doy gracias a tantos médicos, enfermeros y enfermeras y auxiliares y personal no sanitario de los hospitales que nos informáis a los sacerdotes y miembros de la pastoral de la salud de las personas más necesitadas de compañía y calor humano. Gracias por dejarnos compartir con vosotros la tarea de humanizar la asistencia sanitaria.

Cuando una madre se levanta una y otra vez para mirar a su hijo que yace enfermo en la cama y con dolor, lo mira con ternura pero no consigue darle lo que su hijo tanto necesita: la salud. También el hijo la mira impotente a los ojos. Desde el mero punto de vista del dolor esta mirada no lo cura ni libra del dolor, pero es la única mirada en la que el hijo es mirado como persona, al margen de su enfermedad y más allá del dolor.

El sufrimiento es salvado desde dentro de sí mismo. Así mira el Padre al hijo en la cruz, con una mirada amorosa, pero no lo libra de la cruz. Así mira María a su Hijo cuando lo bajan de la cruz y lo abraza como signo de fidelidad. Así debemos mirar nosotros al enfermo, con la mirada del amor, que no lo libra del dolor pero que le da fuerzas para sobrellevarlo.

Hermanos y hermanas, ¿cuánto tiempo hace que no vais a visitar a un enfermo a un hospital? ¿Por qué no vais un día de esta semana? Y si, afortunadamente, no tenéis a nadie a quien visitar, os animo a acercaros a un centro sanitario, preguntad si hay alguna persona que no reciba visitas y quedaos un rato con ella. ¡Feliz Pascua del Enfermo!

† Cardenal Juan José Omella
Arzobispo de Barcelona

Escucha la carta dominical en la voz del cardenal arzobispo de Barcelona.

Te interesará…

Síguenos

Facebook

4 days ago

Arquebisbat de Barcelona
🤲🏻 Cornellà ha acollit la celebració diocesana de la Jornada Mundial del Migrant i del Refugiat, presidida pel bisbe auxiliar de Barcelona, Mons. David Abadías.🙏🏻 Parròquies i comunitats de diferents procedències van compartir l’eucaristia, un dinar intercultural i una tarda de música, danses i pregària.#JMMR2026 #EsglésiaBarcelona #Cornellà ...
View on Facebook (opens in a new tab)

1 week ago

Arquebisbat de Barcelona
🗨️ «Que Catalunya continuï sent una terra bella i habitable, no solament pels seus monuments històrics i les seves prestacions materials, sinó per la sensibilitat humana, la solidaritat i el respecte als valors humans i transcendents».➡️ El cardenal Joan Josep Omella, arquebisbe de Barcelona, va presidir ahir la missa pontifical amb motiu de la solemnitat de la Mare de Déu de la Mercè, patrona de l'Arxidiòcesi de Barcelona.▶️ Recuperem un fragment de la seva homilia a la basílica de la Mer#MaredeDéudelaMercèM#Mercè2026è#barcelonaelona ...
View on Facebook (opens in a new tab)
🙏 Missa amb motiu de la solemnitat de la Mare de Déu de la MercèL’arquebisbe de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, ha presidit aquest matí la missa pontifical a la basílica de la Mercè, davant de més de tres-centes persones.🗣️ «Que Catalunya continuï sent una terra bella i habitable, no només pels seus monuments».💬 A l’homilia, el cardenal Omella s’ha referit a Barcelona i ha recordat que la veritable grandesa d’una ciutat es mesura per la capacitat dels seus habitants de reconèixer-se com a germans.🤝 Per tercer any consecutiu, sis internes de la presó de dones de Wad-Ras han assistit a la celebració, i dues d’elles han fet les lectures.Bona festa de la Mercè, Barcelona! 💛✍️ Llegeix la crònica sencera: tinyurl.com/5h2hj5aw📸 A. Codinach ...
View on Facebook (opens in a new tab)
Avui, 24 de setembre, celebrem la Solemnitat de la Mare de Déu de la Mercè, patrona de Barcelona🤩El 10 d’agost de 1218, a la catedral de Barcelona, el bisbe Berenguer de Palou, Pere Nolasc i un grup de companys prenen l’hàbit de l’Orde de la Misericòrdia o de la Mercè de Captius per a la redempció de presoners en terres llunyanes. L’any 1868, la Mare de Déu de la Mercè va ser declarada patrona del bisbat de Barcelona, i el 2006, patrona de la nova Província Eclesiàstica de Barcelona (arquebisbat de Barcelona i els bisbats de Sant Feliu i Terrassa). «La llibertat és un do per tal que sapiguem elegir bé en la vida. Maria, com a bona mare ens n’ensenya!» (Papa Francesc). Dia 24 de setembre: «Santa Maria, Mare i Advocada nostra, pregueu per nosaltres pecadors, ara i en l’hora de la nostra mort. Confiem en vós i ens posem sota la vostra protecció. Els qui han acudit a vós i han implorat la vostra assistència i reclamat el vostre auxili no han estat mai desemparats per Vós. Senyora i Mare nostra, Princesa de Barcelona, protegiu la nostra ciutat. Amén» (Cardenal Joan Josep Omella, 21.09.2025). Arquebisbat de Barcelona: Basílica de la Mercè (Plaça de la Mercè 1-2): L'actual basílica (1765-1775) s'aixeca sobre una anterior d'època medieval (1249-1267). El títol de basilical li fou concedit l'any 1918 pel papa Benet XV, en el marc de les festes commemoratives del VII Centenari de l'aparició de la Mare de Déu a Sant Pere Nolasc. En la desamortització (1835) els mercedaris en van marxar, però el 2018 tornen a ser-ne els responsables. ...
View on Facebook (opens in a new tab)
Cardenal Omella, 30 anys de ministeri episcopal! 🎂Aquest 22 de setembre celebrem el 30è aniversari de l'ordenació episcopal del cardenal Joan Josep Omella, arquebisbe de Barcelona. El 15 de juliol d'aquell mateix any, va ser nomenat bisbe auxiliar de Saragossa.Donem gràcies al Senyor per aquests 30 anys de ministeri episcopal i acompanyem el cardenal Omella amb la nostra pregària. Felicitats, senyor Cardenal! 🌟 ...
View on Facebook (opens in a new tab)
Vatican Media

Agenda

Evangelio del día

Sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial.

(Mt 18,1-5.10)