¡Cuidémonos!

  «Antes de habla, infórmate; si no quieres caer enfermo, cuídate» (Sir 18,19) Cuántas veces nos habremos despedido, en estos últimos tiempos, deseándonos un: “cuídate” o “cuidaros”. No sabría decir a quién se le ocurrió transformar este saludo en un “¡cuidémonos!”. Este alguien nos ha ayudado a descubrir la dimensión colectiva-comunitaria del cuidarse. La experiencia […]

07 Ago, 2021
Òscar Martí

 

«Antes de habla, infórmate; si no quieres caer enfermo, cuídate» (Sir 18,19)

Cuántas veces nos habremos despedido, en estos últimos tiempos, deseándonos un: “cuídate” o “cuidaros”. No sabría decir a quién se le ocurrió transformar este saludo en un “¡cuidémonos!”. Este alguien nos ha ayudado a descubrir la dimensión colectiva-comunitaria del cuidarse.

La experiencia del pueblo de Israel parte de un problema de fe-esperanza-confianza. Dice Is 40,27: “¿Por qué andas diciendo, Jacob, y por qué murmuras, Israel: “Al Señor no le importa mi destino, mi Dios pasa por alto mis derechos”»?

El pueblo de Israel sufre el exilio en Babilonia. Contempla, quizás defraudado, que su Dios no ve su realidad, la ignora. El Señor se ha vuelto incapaz. Quizás enfadado, el pueblo llega a creer que Dios ha dejado de preocuparse por ellos,  que los ha olvidado. El Señor se ha vuelto insensible. El olvido bíblico se opone al recuerdo bíblico. El recuerdo bíblico está vinculado a la sensibilidad, las entrañas, la misericordia. El recuerdo es la dinámica que marca fuertemente la manera de actuar, porque re–actualiza continuamente la «Presencia Activa». Olvidarla desconcierta, desestabiliza, provoca caídas porque no hay donde agarrarse. O sí, aferrándose a esperanzas vanas.

El capítulo, antes citado, empieza anunciando el consuelo del pueblo porque el exilio se acaba. Sin embargo, al parecer, este anuncio no ha calado. Quizás por eso el libro de Isaías contiene el oráculo (Is 61,1-2, que Jesús hace suyo en la sinagoga de Nazaret, cf. Lc 4,16-21): «El Espíritu del Señor, Dios, está sobre mí: porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres, para curar los corazones desgarrados, para proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad; para proclamar un año de gracia del Señor, un día de venganza de nuestro Dios, para consolar a los afligidos.»

En este oráculo destacan dos frases. La primera: «Me ha enviado para curar los corazones desgarrados». Literalmente la frase dice: «Me ha enviado para recomponer-reconstruir a los quebrantados de corazón». La idea es que el enviado vuelve a juntar, vuelve a unir, a quienes están des–unidos y separados. Dicho de otra manera: viene para reconstruir al pueblo en «un solo» corazón. La segunda frase a resaltar del oráculo es esta: «Me ha enviado para proclamar a los prisioneros la libertad». Literalmente dice: «… a los prisioneros el retorno a la luz.» El libro del Deuteronomio explica, con una imagen parecida, el cuidado que el Señor tiene por su gente y por la tierra donde tendrán que vivir (Dt 11,12): «Es una tierra de la que cuida el Señor, tu Dios, en la que están puestos continuamente los ojos del Señor, tu Dios, desde el comienzo del año hasta el final del mismo.» Este “cuidar” implica un examen minucioso del país, una atención intensa, incluso, una exigencia para que la tierra dé sus frutos. Y se complementa con la idea de que en ella «están puestos continuamente los ojos del Señor». Esta frase recuerda la bendición que leíamos al empezar el año nuevo (Nm 6,24-26): «El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz». La luz. Luz de la mirada. Mirada fija. Son gestos y símbolos eficaces de la paz, de la plenitud.

El profeta Ezequiel, un poco antes del Isaías que hemos citado, desenmascara los pastores de su pueblo así (Ez 34,4): «No habéis robustecido a las ovejas débiles, ni curado a la enferma, ni vendado a la herida; no habéis recogido a la descarriada, ni buscado a la que se había perdido, sino que con fuerza y violencia las habéis dominado.» Más adelante, el profeta pone en boca del Señor este anuncio: «Yo apacentaré mis ovejas y las haré reposar» (Ez 34,15).

Cuidémonos, pues. Testimonio: cuidémonos tal como el Señor cuida a su pueblo. Miremos, focalicemos bien nuestra mirada. Busquemos la justicia en todos los ámbitos. Cuidemos el planeta. Que nuestro «recuerdo» (en sentido bíblico) ¡no olvide a nadie!

Joan Ramon Marín i Torner

Mn. Joan Ramon Marín i Torner

Te interesará…

Síguenos

Facebook
⛪ La basílica de Santa Maria de Mataró ha celebrat el cinquè centenari de la seva dedicació amb una eucaristia presidida pel cardenal Joan Josep Omella.💬 «Ara ens toca a nosaltres continuar escrivint la història», va destacar el cardenal durant l'homilia, convidant els fidels a mantenir viu el llegat de fe rebut al llarg de cinc segles.🙏 Una celebració per recordar el passat amb gratitud i mirar cap al futur amb esperança.📸 Compartim alguns moments d'aquesta jornada! ...
View on Facebook (abre en una nueva pestaña)

4 days ago

Arquebisbat de Barcelona
🎨 Una col·laboració històrica entre els Museus Vaticans i el Museu Diocesà de Barcelona.Barbara Jatta, directora dels Museus Vaticans, ens parla de la importància d'aquesta primera col·laboració entre les dues institucions amb motiu de l'exposició «Art sacre italià del segle XX».🖼️ Una oportunitat única per descobrir una selecció d'obres de la col·lecció d'art modern i contemporani dels Museus Vaticans.📍 Museu Diocesà de Barcelona📅 Fins al 8 de desembre ...
View on Facebook (abre en una nueva pestaña)
Santa Úrsula i les santes verges😇Santa Úrsula i les santes verges Santa Úrsula (‘ossa petita’) i les santes d’avui van arribar a ser suprimides del Santoral, però, degut al seu culte molt tradicional, encara avui les conserva. Possiblement, la tradició vol fer d’elles un homenatge a la virginitat femenina. La tradició del segle V ens informa que el pare de la princesa bretona Úrsula la volia casar amb el príncep pagà d’Armòrica (l’actual Bretanya). Ella, que ja havia consagrat la seva virginitat, s’hi volia negar, però això suposava la guerra. Per guanyar temps va posar unes condicions: un termini de tres anys, que es reunissin deu comparses de mil donzelles cada una (d’aquí les «11.000 verges»?) i que el príncep es bategés. A la tornada d’un complicat viatge a Roma pel Rin, l’Úrsula i les companyes van ser martiritzades a Colònia pels huns d’Àtila. En una inscripció llatina a la catedral de Colònia hi consta: «XI. M. V.», que es pot llegir com «11 màrtirs verges», i no «11 milers de verges». Al MNAC es conserva el quadre d’en Joan Reixach (segle XV): «El retaule de les onze mil verges». «Les verges... segueixen l’Anyell arreu on va» (Ap 14,4).🗣«Quan trona pel mes d’octubre, neu segura», segons una dita popular. ...
View on Facebook (abre en una nueva pestaña)
Santa Teresa de Jesús, verge i doctora de l'Església😇🙏Teresa de Cepeda y Ahumada neix a Àvila el 28 de març de 1515, de família ‘hidalga’. Sa mare, Beatriz, es casà molt jove amb don Alonso, vidu del seu primer matrimoni i amb un avi toledà judaïtzant, Juan Sánchez. Van tenir tres filles i nou fills. Tot i que va entrar de carmelita als 20 anys, no fou fins als 40 que experimentà una profunda conversió després de trobar-se amb una imatge de “Crist molt llagat”. La nit de la seva mort, el 4 d'octubre de 1582, es va aplicar la reforma gregoriana del calendari i es van suprimir 11 dies.🗣«Per Santa Teresa, planta l’ametlla», segons una dita popular. ...
View on Facebook (abre en una nueva pestaña)
Preguem ben units pel papa Lleó XIV🙏. ...
View on Facebook (abre en una nueva pestaña)
Vatican Media

Agenda

Evangelio del día

Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

(Mt 5,1-12a)