Los catequistas celebran la misa de envío con el cardenal Omella

El Secretariado de Catequesis convoca a 250 asistentes a la misa de inicio de curso a la parroquia de San Pío X

Fotografías: Ramon Ripoll

El Secretariado diocesano de catequesis del Arzobispado de Barcelona ha celebrado por segundo año consecutivo la celebración de envío de los catequistas. La parroquia de San Pío X, del distrito de Sant Andreu de Barcelona, ​​acogió la celebración presidida por el arzobispo de Barcelona, ​​Card. Juan José Omella. Entre los concelebrantes destacaban el director del Secretariado Mn. Alberto Para, así como, dos vicarios episcopales Mn. Enric Termes y Mn. Juanjo Rodríguez.

Hacer red para y con Dios

Este año se ha repetido la celebración de envío que el año pasado realizaron por primera vez. Tal y como explica Mn. Alberto Para, se hizo para compensar «la falta de presencialidad reforzada por la COVID y para reunir a los catequistas de las diferentes zonas pastorales para hacer red».

«Desde el equipo del Secretariado de Catequesis, – explica Mn. Para- consideramos que fue un acierto la primera convocatoria y por eso lo hemos instaurado. La satisfacción de los que vienen a participar es una prueba de ello». Por otra parte, añade, cómo encontrarse en una misa, «en el contexto de la eucaristía», recuerda «el motivo principal de la catequesis, que es Dios mismo».

Ser catequista con el amor de Dios

«Humilidad, servicio y dejar que la voluntad de Dios se cumpla». Estos son los tres requisitos indispensables que el cardenal Omella mencionó para todo aquél que ejerce como catequista. En el momento de la homilía, destacó cómo el catequista es «uno más en la familia Pueblo de Dios que desarrolla un servicio y una misión para Él».

«Hemos estado todos llamados por el Señor. Él os envía» – dijo Omella-. En este sentido, el arzobispo explicó el porqué de este envío, que no es otro que «mostrar el amor de Dios y que Él nos ama». Para ello destacó que es necesario «estar tocados por Jesús, siguiendo la Biblia y desde la oración con Él» y ser testigos con la actitud.

«Debemos meditar. Jesús con la Palabra de Dios nos abre horizontes misioneros que hablan de la vida. Más que hablar de cosas, habla de la vida, que es la de Jesús», añadió.

Estar y vivirlo en comunión

La celebración contó con una asistencia de unos 250 que después de la celebración se quedaron para compartir un rato juntos y compartir esta misión de ser transmisores del amor de Dios.

Este encuentro se enmarca en el programa de actos del Secretariado, que durante el curso celebra paralelamente jornadas de formación, para mantener informado a los catequistas y catequistas de las novedades y hacer equipo entre todos.

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