Santa Eulàlia de Vilapicina se consagra

Con la restauración del templo finalizada el cardenal arzobispo de Barcelona acude para el ritual de dedicación de la iglesia

Tras dos años de obras la Iglesia de Santa Eulalia de Vilapicina ha terminado su restauración y ha celebrado la dedicación y consagración del templo. La celebración tuvo lugar el domingo 17 de diciembre y contó con la asistencia de toda la feligresía que dejó el templo lleno a rebosar.

Las tareas de restauración comenzaron hace dos años con la instalación de los vitrales, después, con la mejora de las imágenes y, finalmente, una restauración integral del interior. En total un esfuerzo que fue apreciado por todos los asistentes, los cuales no dejaron ni un asiento libre, con los niños en primera fila y gente de pie en los laterales y en el fondo del templo. Todos expectantes por celebración, a cargo del cardenal arzobispo de Barcelona, ​​Joan Josep Omella, que tal como se estipula, inició el ritual esparciendo agua bendita para la purificación del templo.

Durante la homilía, como si se tratara de una lección de catequesis, el cardenal Omella explicó a los más pequeños las partes de que constaría el ritual que iban a presenciar. Primero la unción con el Santo Crisma del altar y de las 12 cruces que reposaban en las paredes del templo. A continuación, el encendido del incienso que, «sube al cielo tal como lo hace la oración de los fieles» – les explicaba el cardenal-. Y finalmente, el encendido de las velas y la luz del templo, signo de la presencia de Cristo en la sociedad.

Un ritual que el cardenal expuso a los niños y niñas con todo detalle para que pudieran entender el significado, de estos signos de la presencia de Dios entre los cristianos. «Una presencia que se ha de notar con la actitud de los fieles», según Omella, los cuales deben ser «testigos del amor de Dios». «Ustedes son el pueblo de Dios, vosotros sois el templo de Dios, vosotros sois la Iglesia», dijo.

Tras la consagración y de la celebración de la Eucaristía se firmaron las actas de dedicación. Además, el representate del Centro Pastoral de Liturgia (CPL) anunció que el próximo premio del Memorial Pere Tena, que se entregará el próximo mes de fiebre, será para la Iglesia de Santa Eulalia de Vilapicina, con motivo de la acción pastoral que lleva a cabo.

El rector de la parroquia, Mn. Felip Juli, agradeció la asistencia a todos los presentes y a los implicados el apoyo y la colaboración para hacerlo posible.

 

 

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