«En esta iglesia nos damos cantidad de abrazos». Así empezaban las palabras de Mn. Peio Sánchez durante la celebración de Santa Ana a la céntrica parroquia de su patrona. Los abrazos fueron el tema central de una iglesia conocida por su labor social con el hospital de campaña. “Nosotros nos encontramos cantidad de personas en situaciones difíciles; Las personas que no tienen nada necesitan eso que nosotros podemos ofrecer y son los brazos abiertos” explicaba Mn. Peio.
‘Los brazos extendidos son el corazón de la Iglesia’
“Somos una Iglesia que tiene los brazos extendidos para acoger”. El rector de Santa Ana se refería a los momentos de la vida donde todo se gira en contra y hay que cerrar los puños para resistir; aunque nosotros siempre tenemos que volver a extender hacia los otros puesto que “un puño es lo más contrario a los brazos abiertos”.
Necesitamos a alguien que abre los brazos cuando solamente se llevan las cuentas
Es necesario contar con una Iglesia abierta frente a un mundo que siempre nos pide cuentas. Una Iglesia que no te pregunte el porque; sino simplemente te acoja con los brazos abiertos y te diga bienvenido a casa. Una idea que Mn. Peio Sánchez ha plasmado durante todas sus palabras que han emocionado a los allá presentes.
Que nadie se quede sin un abrazo, que nadie se quede sin una mano extendida
Según el rector de Santa Ana “El mayor abrazo que podemos vivir es el de la comunidad. El abrazo es tan grande, que Jesús se incorpora a nosotros en la comunidad. Esto es abrazar a fondo perdido”.