San Pedro Crisólogo, obispo y doctor
San Pedro Crisólogo, obispo y Doctor de la Iglesia
Pedro (~380-~450) fue obispo de Ravena (norte de Italia), ciudad donde residían los emperadores. Célebre por su predicación de inspiración bíblica, muy popular, su elocuencia le valió el sobrenombre de “Crisólogo” («palabra de oro»): «¿Por qué te cansas de esperar a Dios? El agricultor no sembraría nunca con ánimo, si no esperase con el tiempo el fruto de su trabajo... Espera, que con la fe a esperar y con la virtud de la paciencia, obtendrás la heredad de Dios» (Sermón). Doctor de la Iglesia (1729).
- San Pedro, “Crisólogo” de sobrenombre, obispo de Ravena y doctor de la Iglesia, que, habiendo recibido el nombre del santo apóstol, desempeñó su oficio tan perfectamente que consiguió capturar a multitudes en la red de su celestial doctrina, saciándolas con la dulzura de su palabra. Su tránsito tuvo lugar el día treinta y uno de este mes en Imola, en la región de la Emilia Romagna (c. 450).
- En Roma, en el cementerio de Ponciano, en la vía Portuense, santos Abdón y Senén, mártires (c. s. III).
- En Cesarea de Capadocia, santa Julita, mártir, que, por negarse constantemente a ofrecer incienso a los ídolos como se lo mandaba el juez, fue arrojada al fuego (c. 303).
- En Tuburbo Lucernaria, ciudad de África, santas Máxima, Donatila y Segunda, vírgenes y mártires. Las dos primeras, durante la persecución llevada a cabo por el emperador Diocleciano, rechazaron sin amedrentarse la orden imperial que mandaba sacrificar a los ídolos, por lo que, en cumplimiento de la sentencia del procónsul Anulino, fueron, juntamente con la joven Segunda, arrojadas primero a las fieras y después decapitadas (304).
- En la ciudad de Auxerre, en la Galia Lugdunense, san Urso, obispo (s. VI).
- En Ghistelles, en Flandes, santa Godeleva, mártir, la cual, casada con el señor del lugar, tuvo que sufrir mucho por parte de su esposo y también de la madre de éste, siendo finalmente estrangulada por dos criados (c. 1070).
- En Caleruega, en la región de Castilla, conmemoración del beato Manes Guzmán, presbítero, hermano de santo Domingo y colaborador suyo en la propagación de la Orden de Predicadores, prudente consejero de religiosas (c. 1235).
- En Londres, en Inglaterra, beatos Eduardo Powell, Ricardo Feather-stone y Tomás Abel, presbíteros y mártires, doctores en sagrada teología, que por oponerse con firmeza al divorcio del rey Enrique VIII y por permanecer fieles al Romano Pontífice, después de pasar un tiempo encarcelados en la Torre de la ciudad, fueron ahorcados en Smithfield (1540).
- En Daying, pueblo cercano a la ciudad de Zaoqiang, en la provincia china de Hebei, san José Yuan Gengyin, mártir, comerciante en el mercado del pueblo, que en la persecución llevada a cabo por los seguidores del movimiento Yihetuan fue asesinado por ser cristiano (1900).
- En Calafell, pueblo cercano a Tarragona, beatos mártires Braulio María (Pablo) Corres Díaz de Cerio, presbítero, y catorce compañeros [1], miembros todos de la Orden de San Juan de Dios, que, hechos prisioneros durante la persecución desencadenada contra los religiosos, perdonaron a sus enemigos y merecieron la felicísima corona del martirio (1936).
- En el lugar de Castelserás, cerca de Teruel, beatos mártires José María Muro Sanmiguel, presbítero, Joaquín Prats Baltueña, religioso, ambos de la Orden de Predicadores, y Zósimo Izquierdo Gil, presbítero, que consiguieron la corona de la gloria al morir por Cristo durante la persecución contra los religiosos (1936).
- En la ciudad de Barcelona, beato Sergio Cid Pazo, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, víctima en misma persecución por haber dado sin miedo testimonio de su fe cristiana (1936).
- En Pavía, ciudad de Italia, san Leopoldo (Bogdan) de Castelnuovo Mandic, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que ardió de celo por la unidad de los cristianos y gastó toda su vida trabajando para la reconciliación de los mismos (1942).
- En la ciudad de Guadalajara, en México, beata María Vicenta de Santa Dorotea Chávez Orozco, virgen, fundadora del Instituto de las Siervas de los Pobres, que confiando sólo en Dios y en la ayuda de la Providencia, dio pruebas elocuentes de delicadeza y diligencia para con los desamparados y los pobres (1949).
- En la ciudad mexicana de Guadalajar, beata María de Jesús Sacramentado Venegas de la Torre, virgen, que pasó cincuenta y cuatro años curando enfermos pobres en una pequeña enfermería, en la que fundó la Congregación de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús (1959).
[1] Cuyos nombres son: beatos Julián (Miguel) Carrasquer Fos, Eusebio (Antonio) Forcades Ferraté, Constans (Saturnino) Roca Huguet, Benito José Labre (Arsenio) Mañoso González, Vicente de Paul Canelles Vives, religiosos; Tomás Urdánoz Aldaz, Rafael Flamarique Salinas, Antonio Llauradó Parisi, Manuel López Orbara, Ignacio Tejero Molina, Enrique Beltrán Llorca, Domingo Pitarch Gurrea, Antonio Sanchís Silvestre y Manuel Jiménez Salado, novicios.







