Reflexiones después del Congreso de Laicos

Mons. Antoni Vadell participa en la clausura del encuentro de Madrid que tenía como propósito potenciar la vocación laical de estar en medio del mundo

“La Iglesia nace del misterio de Dios y camina sobre la historia como pueblo”. De este modo, Mons. Antoni Vadell, obispo auxiliar de Barcelona, y Ana Medina, periodista de TRECE TV han despedido al “Congreso de Laicos 2020” de los días 14, 15 y 16 de febrero. Ha acogido cerca de 2.000 personas venidas de todo el territorio español.

La edición de este año ha tenido como lema «Un pueblo de Dios en salida». Este ha inspirado a los portavoces a habla sobre como la Iglesia se encarna a través de las nuevas realidades. La delegada diocesana para la formación y acompañamiento del laicado, Anna Almuni, ha valorado el Congreso como algo que “tendrá un antes y un después” porque ha sido “un acontecimiento sinodal, un gran encuentro” donde lo más importante para Almuni es “esta intuición de cambio con la que hemos vuelto” ha explicado.

Reflexiones post-Congreso

“En la diversidad es el lugar donde encontraremos la comunión, la sinodalidad y, en un futuro, la comunidad” ha explicado Domingo Torres, presidente de la Junta del Foro de Organizaciones Católicas de Adultos de Barcelona. Àngels Carrió, de Acción Católica General ha visto el Congreso como “una gran oportunidad para conocer la comunidad de laicos y compartir nuestra misión que es estar en el mundo”.

Por otro lado, la laica Mercè Sánchez quedó sorprendida por la escucha atenta de obispos y sacerdotes. “Los pastores, me dio la impresión que nos apoyaban, que no nos dejaban solos, que empezaba este trabajo conjunto”. En este camino, Carles Vilallonga del Movimiento de Profesionales Católicos ha catalogado el Congreso como una “gran experiencia donde la gente tenía ganas de decir la suya, ser escuchada y de participar en la Iglesia”. Finalmente, el obispo Vadell ha asegurado que “el Congreso ha sido una experiencia de tocar la Iglesia, de decir: la Iglesia es esta experiencia de personas diversas que se encuentran y se quieren”.

‘Un pueblo de Dios’

“Este pueblo estaba formado por hombres y mujeres, cristianos que venían del judaísmo y cristianos que venían del paganismo, apóstoles y maestros, profetas y diáconos, pastores y fieles. Es un pueblo en salida por mandato expreso de Jesús resucitado”. Así empezaba la ponencia final de Mons. Antoni Vadell.

“La Iglesia es Iglesia en salida y, por eso, en toda época la misión renueva en la Iglesia. En esencia la misión consiste a dar vida. ¿Quiénes forman parte de este pueblo misionero y santo? Hombres y mujeres con diversidad de vocaciones, carismas y ministerios”, indicaba obispo auxiliar de Barcelona.

La ponencia tuvo un doble objetivo. Por un lado, presentar las aportaciones que, en un ejercicio de discernimiento, los Grupos de Reflexión habían formulado. Por otro lado, se quiso ofrecer un escenario de futuro inmediato que permitiera profundizar en las prioridades que se pudieron identificar durante este proceso.

Cuatro líneas de trabajo

El objetivo fue vivir este Congreso “desde el espíritu”, tal como se explica en el documento de trabajo del Congreso de Laicos. Los 80 grupos de trabajo que han participado, se han centrado en cuatro itinerarios: primer anuncio, acompañamiento, formación y la presencia del laicado en la vida pública. Cuatro ejes marcados por tres líneas de actuación claves como son la sinodalidad, el discernimiento y la presencia en el mundo. Ahora hay que cumplir los retos que deja el Congreso de Laicos para el futuro del laicado en la Iglesia.

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