Presbíteros de la archidiócesis han reflexionado este jueves sobre la importancia de pedir ayuda y delegar en el Encuentro de Fraternidad Sacerdotal, el segundo del curso.
La ponencia ha tenido lugar en la Sala Sant Jordi del Seminario Conciliar de Barcelona y ha sido impartida por el servicio TARS (Tiempo de Acompañamiento para Reavivar el Sacerdocio) del Arzobispado de Barcelona.
El encuentro ha contado con la participación del obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Javier Vilanova i Pellisa, quien ha destacado que estas reuniones sirven «para reflexionar y convivir» en torno a la vida como presbíteros. También ha señalado que el objetivo del acto ha sido dar a conocer el servicio TARS, que acompaña y apoya a los sacerdotes.
«Ninguno de nosotros puede con todo»
El encuentro ha comenzado con una oración y una ponencia de Tina Parayre, directora de TARS, y de Àngels Conde Pons, miembro del equipo TARS en el acompañamiento y la formación de los presbíteros.
Parayre ha recordado a los presbíteros que deben ser conscientes de que «ninguno de nosotros puede con todo». «Hace falta humildad para aceptarlo, superar el ego y centrarse en el crecimiento», ha enfatizado. También ha destacado que «pedir ayuda crea red y fraternidad sacerdotal».
Paciencia y responsabilidad
Conde ha pedido a los presbíteros «paciencia para formar a otras personas» y les ha recordado los beneficios de hacerlo. «Realmente aligera el trabajo y puede mejorar algunas formas de hacer. ¡Vale la pena!», ha afirmado.
Parayre también ha apelado a la responsabilidad de los presbíteros de ayudar a los demás si detectan que alguien necesita apoyo y no lo verbaliza. «Que ningún presbítero esté solo, enfermo, desbordado o angustiado y que nadie se dé cuenta. Esto no debería pasar», ha dicho.
Trabajo en grupo y puesta en común
La directora de TARS ha recordado a los sacerdotes que es necesario mantener «la vocación y la misión», no perder la identidad sacerdotal, cultivar la oración y la fraternidad, y contar con acompañamiento. También ha subrayado que, «si es necesario, se recurra a la ayuda de especialistas» y que «no hay que tener miedo a pedirla».
Al finalizar la exposición, los participantes se han dividido en grupos de trabajo para profundizar en el tema y compartir las necesidades que viven en su día a día. Finalmente, han puesto en común las conclusiones antes de clausurar el encuentro.
Sílvia Muñoz