La transfiguración del Señor
LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
En la Transfiguración celebramos la fiesta de la dedicación de las iglesias del monte Tabor. En el episodio evangélico (Mc 9, 2-10), Jesús muestra su gloria divina, su auténtica personalidad, pero también deja entender que para "entrar en la gloria" (Lc 24,26) es necesario pasar por la Cruz en Jerusalén: «Hemos de apresurarnos a subir a la montaña, como Jesús, que aquí es nuestro precursor y guía del cielo; con él resplandeceremos con unos ojos espirituales» (Anastasio Sinaita, Sermón). Unos ojos espirituales, capaces de ver la auténtica alma/realidad de las personas con quien nos encontramos. La advocación del Salvador tiene un altar en la girola de la catedral de Barcelona.
- Fiesta de la Transfiguración de Señor. Cristo Jesús, el Unigénito amado del Eterno Padre, manifestó su gloria ante sus santos apóstoles Pedro, Santiago y Juan con el testimonio de la Ley y los Profetas, y así quiso mostrar nuestra admirable transformación por la gracia en la humildad de nuestra naturaleza asumida por Él, dando a conocer la imagen de Dios, conforme a la cual fue creado el hombre, que, corrompida en Adán, fue renovada por Cristo.
- En Roma, en la vía Apia, en el cementerio de Calixto, martirio de san Sixto II, papa, y de sus compañeros, cuya memoria se celebra el día siguiente (258).
- En Compluto (hoy Alcalá de Henares), en la Hispania Cartaginense, santos mártires Justo y Pastor. Todavía niños, corrieron voluntariamente al martirio, abandonando en la escuela sus tablillas de escolar y, detenidos por orden del juez e inmediatamente azotados, animándose y exhortándose mutuamente fueron degollados por su amor a Cristo (304).
- En Roma, en la basílica de San Pedro, sepultura de san Hormisda, papa. Abanderado de la paz, consiguió acabar con el cisma de Acacio en Oriente, y en Occidente hizo que se respetaran religiosamente por los nuevos pueblos los derechos de la Iglesia (523).
- En Savona, de la Liguria, beato Octaviano, obispo y hermano del papa Calixto II, que tanto en el claustro como en la cátedra buscó con ahínco servir a Dios y a los hermanos (1132).
- En el territorio de Luxemburgo, beato Escelino, eremita, que vivió en un bosque, sin techo y sin vestidos, confiado en el Señor, que hace bajar la nieve como lana (c. 1138).
- En Bolonia, de la Emilia, muerte de santo Domingo, presbítero, cuya memoria se celebra dos días después (1221).
- En Montevideo, de Uruguay, beata María Francisca de Jesús (Ana María) Rubatto, virgen, que en la ciudad de Loano, cerca de Savona, en Italia, fundó el Instituto de las Hermanas Terciarias Capuchinas y, habiéndose trasladado a América Latina, puso todo su empeño en el servicio a los pobres (1904).
- En las cercanías de Gandía, en Valencia, beato Carlos López Vidal, mártir, que en tiempo de persecución de la fe alcanzó la gloria celestial (1936).
- Cerca de Munich, de Baviera, en Alemania, beato Tadeo Dulny, mártir. Al ser ocupada militarmente Polonia, su patria, fue llevado al campo de concentración de Dachau por su fe en Cristo y, víctima de crueles tormentos, emigró a la gloria celestial (1942).







