Poniendo las personas en el centro

Los Lunes de los Derechos Humanos inician curso con la que será su 20a edición

Como vencer las condiciones de precariedad del actual mercado laboral? Qué modelo económico es necesario en pleno siglo XXI para garantizar el derecho a un trabajo digno y decente para todas las personas? Estas fueron algunas de las preguntas que se plantearon como base del debate al primer Lunes de los Derechos Humanos del curso 2018-19. Ciclo que se inició en el 98 con motivo de los 50 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y que este año llega a su vigésima edición.

20 ediciones luchando por los Derechos Humanos

Moderado por Ignasi Aragay, subdirector del Diario Ahora, durante la sesión se fueron desgranando aquellas cuestiones de más impacto en la realidad del trabajo. Paco Ramos, director de estrategias para el Fomento de la Ocupación de Barcelona Activa recordó que de los 1.165.000 contratos firmados en Barcelona el año pasado, el 40% fueron de menos de un mes. Constataba que no podemos dominar los flujos de la economía global y el impacto que tienen sobre el mercado de trabajo local pero que desde la administración se pueden apaciguar los efectos.

Una de las maneras de hacerlo es exigiendo la garantía de condiciones mínimas en las contrataciones que intermedia el Ayuntamiento. Si actualmente este ente no acepta ya ningún contrato que ofrezca un salario de menos de 1.000 €, recordaba que aún así, la carta europea de derechos fija el salario mínimo para vivir decentemente en Barcelona en 1.251 € mensuales, lejos de la realidad actual de nuestro mercado laboral.

A continuación, Alba Hierro, coordinadora de la Feria de Economía Solidaria de Cataluña, ofreció datos y ejemplos del mundo de la economía social y solidaria como una alternativa en el ámbito del trabajo que pone las personas al centro de la iniciativa económica y que tiene como prioridades la cura del impacto social y ambiental en todas sus actividades. La economía social en Cataluña representa el 7% del PIB, y en el caso de la Red de Economía Solidaria hablamos de más de 200 entidades con 4.200 trabajadores. Un ámbito económico que prioriza la democracia interna y la autogestión, consiguiendo así, por ejemplo, que las condiciones de trabajo vayan a menudo más allá del que marca la misma legislación laboral.

El debate

El debate posterior contó con intervenciones de Núria Gilgado, secretaria de Política Sindical de la UGT de Cataluña, Ignasi Farreres, ex consejero de trabajo de la Generalitat de Cataluña o Dessiré Garcia, responsable del programa de formación e inserción sociolaboral de Càritas Diocesana de Barcelona. Este giró en torno al impacto de la tecnología y la nueva etapa digital que estamos poniendo en marcha y las necesidades formativas y de adaptación que esta requerirá, así como de las condiciones laborales del jóvenes, a los cuales se los animó a no aceptar acríticamente las condiciones laborales que el mercado impone.

Algunas de las salidas al actual callejón sin salida de un mercado laboral precario y de una inserción laboral incierta pasan para fortalecer los agentes económicos y sociales locales, por empoderar trabajadores y trabajadoras, para asegurar la protección social a través de una buena garantía de lavas, para disponer de buenos análisis sobre la situación del mercado laboral y de huir de los cantos de sirena del solucionismo tecnológico.

Fuente:Cristianismo y Justicia

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