
Nota de la 274º reunión de la Comisión Permanente
La Comisión Permanente ha celebrado su 274º reunión los días 29 y 30 de septiembre en la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en Madrid. Los discursos y homilías de León…
Un centenar de personas de los Movimientos de Acción Católica se reúnen en la Eucaristía de final de curso, en Santa Madrona, para fortalecer sus vínculos
Bajo el lema “De colaboradores a corresponsables“, diferentes miembros de los Movimientos de Acción Católica (ACO, la GOAC, la JARC, la JOC, el MCA-MCJ/MUEC, el MCPCC, el MIJAC y el MPCB) se han reunido en una misa en la parroquia de Santa Madrona para reforzar sus vínculos y despedir el curso.
Celebrado en el cuarto Domingo de Pascua, el obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Sebastià Taltavull, ha presidido el acto acompañado de siete sacerdotes más. Durante la homilía, el obispo ha reflexionado en torno a la tarea de la Iglesia que “deberá ser al estilo de su Pastor“. “Una Iglesia digna de Aquel que es su «puerta» y que también se siente llamada a serlo ella misma con una nueva forma de acoger, de escuchar, de comprender… Una Iglesia, como decía san Juan XXIII, que es como la fuente de la plaza del pueblo a la que siempre se va a aliviar el cansancio y saciar la sed“, ha dicho Taltavull.
El obispo auxiliar de Barcelona también se ha preguntado por la actualidad que tiene la proclamación de la Iglesia y seguido ha respondido que es importante que “tomemos conciencien alrededor de las personsa, los lugares y los tiempos del anuncio […] Todo lo que el libro de los Hechos nos presenta no son sólo sucesos de hace dos mil años, sino que se convierten hoy en el corazón de nuestra sociedad, y reclaman no sólo la atención, sino una respuesta, gestos concretos de nuestra parte. En cualquier situación actual, tal como explica el Compendio de Doctrina Social, «la salvación que Dios ofrece a sus hijos requiere su respuesta y adhesión libre. En esto consiste la fe, por medio del que” la hombre libre se abandona todo a Dios“», ha añadido.
El momento más emotivo de la Eucaristía ha sido durante la oración del Padrenuestro, donde todos los sacerdotes y feligreses se han dado las manos en señal de comunión.