El domingo 30 de agosto, a las 11 h, la comunidad de las Hermanitas de los Pobres de Barcelona celebrará una eucaristía con motivo de la festividad de Santa Juana Jugan, fundadora de la congregación. La celebración tendrá lugar en la capilla de la residencia de la calle Sant Salvador, 1, de Barcelona. Estará presidida por el obispo auxiliar de Barcelona, Mons. David Abadías. La celebración estará amenizada por el coro Capella Santi Petri, de la parroquia de Sant Pere del Masnou.
Quiénes son las Hermanitas de los Pobres
Las Hermanitas de los Pobres son una congregación religiosa dedicada íntegramente al cuidado de las personas mayores en situación de pobreza. Su misión es defender la vida y acompañar a las personas mayores en todo momento. Viven, según explican ellas mismas, «de la Divina Providencia, que nunca falla»: no reciben subvenciones de ninguna clase —sus Constituciones no lo permiten—. Se mantienen gracias a la generosidad de los benefactores, muchos de los cuales colaboran periódicamente.
La historia de Santa Juana Jugan
La congregación tiene sus orígenes en la figura de Santa Juana Jugan, la primera Hermanita de los Pobres. Nació en Francia el 25 de octubre de 1792. Una tarde de invierno, sin ninguna intención de fundar una congregación, Juana Jugan salió a la calle y se encontró con una anciana pobre y enferma, de quien hasta entonces había cuidado su hermana, fallecida poco antes. Juana vivió aquel momento con la naturalidad que la caracterizaba: cogió a la anciana en brazos, se la llevó a su casa, la acostó en su propia cama y ella durmió en el suelo. De aquel gesto sencillo nació toda una obra que hoy está presente en todo el mundo.
Entre las frases que se le atribuyen y que resumen su espíritu hay algunas como «El pobre es nuestro Señor», «Con los ancianos sean muy buenas, sean una madre para ellos» o «No basta con prometer oraciones, hay que rezar enseguida». Juana Jugan transmitió a sus hijas, las Hermanitas, este amor por los benefactores, que ellas siguen manifestando hoy rezando por todos ellos.
Presencia en la archidiócesis de Barcelona: 136 años de historia en el barrio de Gràcia
La residencia de las Hermanitas de los Pobres de la calle Sant Salvador, 1, en el barrio de Gràcia, tiene sus orígenes en el año 1890. Entonces, la congregación estableció allí una pequeña comunidad en un local de alquiler de la ciudad. La fundación fue fruto, entre otros factores, de la insistencia de las Conferencias de San Vicente de Paúl, que desde hacía tiempo reclamaban una casa para el barrio. Ya existían en Barcelona en las calles Casp y Comte Borrell.
También de la oración constante de los padres del Oratorio de San Felipe Neri, que durante más de dos años se reunieron cada domingo para pedir, por intercesión de San José, la llegada de las Hermanitas al barrio. Además del obispo de Barcelona de entonces, Jaime Català y Albosa. Todo ello favoreció esta fundación. La pequeña comunidad se instaló allí el 27 de abril de 1890.
1897: se bendijo la primera piedra de la residencia
Cinco años después, en 1895, la congregación adquirió el terreno, y en 1897 se bendijo la primera piedra del nuevo edificio. Las obras se prolongaron hasta el 18 de julio de 1898, día en que las Hermanitas tomaron posesión de la nueva casa.
A lo largo del siglo XX la casa mantuvo su actividad ininterrumpidamente, hasta que en diciembre de 2009 las personas mayores residentes se trasladaron temporalmente a otras casas de Cataluña. ¿El motivo? Permitir una rehabilitación integral del edificio, necesaria para adaptarlo a la normativa vigente.
Residencia, un referente en el cuidado de personas mayores en situación de pobreza en Barcelona
Se trata de un inmueble protegido —al igual que su jardín—, motivo por el cual el proyecto de reforma requirió estudios históricos, arquitectónicos y botánicos. Los trabajos se iniciaron en enero de 2010 y concluyeron el 30 de agosto de 2012. La inauguración oficial de la casa renovada tuvo lugar el 19 de enero de 2013, presidida por el cardenal Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona en aquel momento.
Hoy, más de 130 años después de su fundación, la casa de Sant Salvador sigue siendo un referente del cuidado a las personas mayores en situación de pobreza en la ciudad de Barcelona, fiel al espíritu que Santa Juana Jugan transmitió a sus hijas.