La imagen de la Virgen de la Merced ha llegado este domingo en procesión a la Catedral de Barcelona, saliendo desde la Basílica de la Merced. Lo ha hecho acompañada de decenas de fieles. El año pasado no pudo salir debido de la lluvia. Seguidamente, Mons. David Abadías, obispo auxiliar de Barcelona, ha presidido la Santa Misa. Entre los concelebrantes, ha participado el Padre Fermín Delgado, rector de la basílica de la Virgen de la Merced de Barcelona.
Durante la homilía, Mons. David Abadías ha remarcado que «siempre es bonito recibir a la Virgen en su casa, la casa de la Iglesia donde ella tiene un lugar especial» y ha recordado cómo María buscó al Señor, lo invocó y le abrió su corazón dejándolo entrar. «Esta es la actitud de todo corazón cristiano», ha enfatizado. Por ello, el obispo auxiliar de Barcelona ha alentado a seguir sus pasos en el día a día, no solo en los momentos más complicados. «Abramos nuestro interior a su Palabra, dejemos que su voz resuene y su voluntad sea acogida», ha dicho.
En la predicación, Mons. David Abadías también ha hablado de la esperanza y ha apelado a tener cada día una mirada más profunda. «A veces, nuestras miradas son más duras, más críticas y más cerradas. Muchas veces vienen desde las heridas o son miradas vacías por las distracciones. Nos hemos vaciado y alejado. Ha entrado el aburrimiento y la comodidad. María tiene un corazón atento. María es una mirada de esperanza», ha apuntado.
A la misa han asistido la Cofradía de la Virgen de la Merced, entre otros.