21 DE SEPTIEMBRE

San Mateo, apóstol y evangelista

Al menos desde Papies de Hierápolis (~ 138), a Mateo se le atribuye el primer evangelio sinóptico, que ratificaron la tradición de Oriente y Occidente. Este primer Evangelio lo describe como un publicano llamado por Jesús que lo dejó todo y lo siguió (Mt 9,9), formando parte de los Doce: «No debemos extrañarnos que un cobrador de impuestos se adhiriera al cortejo de un hombre que vivía sin dinero. Es que el mismo Señor, que la había llamado externamente con su palabra, interiormente la enseñó con un instinto invisible para que fuera con él» (San Beda el Venerable, Homilía 21).

La tradición cuenta que llevó la Buena Nueva de Jesús a las regiones de los partes, en Persia y en Etiopía. «La joya del Evangelio la experimentaron los primeros que sintieron predicar a los Apóstoles» (Francisco).