«La Iglesia hace suyo el dolor, el sufrimiento de los familiares y de los difuntos, víctimas del coronavirus»

La basílica de la Sagrada Familia acoge la Eucaristía por los difuntos durante el tiempo de confinamiento

Fotografías: Ramon Ripoll

La basílica de la Sagrada Familia acogió una misa en recuerdo a los hermanos y hermanas difuntos durante el tiempo de confinamiento provocado por el coronavirus y que no pudieron contar con la despedida merecida. Además, se ha ofrecido también una acción de gracias a Dios por quienes tanto hicieron por tratar de vencer la pandemia.

Una celebración íntima, a causa de los brotes, en la cual solo han podido asistir presencialmente los familiares de los difuntos y los representantes de los trabajadores esenciales que dieron servicio durante el confinamiento. Un aforo que el arzobispado ha reducido hasta el 23% con medidas de seguridad higiénicas muy estrictas: se ha tomado la temperatura al entrar a todos los asistentes que se han sentado a una distancia mayor de la recomendada.

Alegría, confianza y esperanza

El cardenal Omella ha ofrecido su homilía a los difuntos y a sus familiares, así como ha dado las gracias a todos aquellos trabajadores que lo han dado todo por las víctimas del virus. «Estamos con vosotros y queremos compartir el dolor, el sufrimiento de todos y rezar con esperanza al Dios de la misericordia» ha comunicado el arzobispo de Barcelona que «a pesar de todas las dificultades de la pandemia y a pesar de otras dificultades que hemos tenido para celebrar esta eucaristía, con joya, confianza y esperanza la celebramos hoy».

«La Iglesia hace suyo el dolor, el sufrimiento de los familiares, de los difuntos y quiere pedir a Dios misericordia por todos los muertos, no solo por los que han muerto debido al Coronavirus sino también por los que han muerto por otras causas y que durante el tiempo de confinamiento no han podido recibir la despedida merecida: hoy los recordamos a todos», ha querido recordar el cardenal. Así mismo, se ha mostrado impresionado por el dolor que ha provocado, no solo la muerte de esta pandemia sino «también las condiciones de su partida, lejos de sus familiares y amigos, sin poder conversar, sin poder despedirse de ellos», ha asegurado.

Mención especial a la gente mayor

Omella ha hecho una especial mención a la gente mayor el día de sus patronos y protectores San Joaquín y Santa Ana. «Hoy recordamos los abuelos y abuelas que han muerto en las residencias. No podemos olvidar que los abuelos han trabajado duramente para darnos la sociedad que tenemos, una sociedad más humana, más buena y más fraterna». Por último, el arzobispo de Barcelona ha pedido paz y fraternidad. «Hemos descubierto una vez más que la Iglesia sois y somos todos. «Estamos viviendo un tiempo en el que es necesario alargar la mano al prójimo y luchar todos por el bien común. Son tiempos de perdón y de mirar al futuro aprendiendo de los errores».

Consulta aquí el comunicado del Arzobispado de Barcelona con motivo de la celebración de la Eucaristía por los difuntos

 

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