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La Santa Trinidad llega simbólicamente en el cine haciendo de apoyo en una tragedia familiar

Se trata de uno de los primeras veces que la Santa Trinidad se representa en la realidad actual en lenguaje cinematográfico. El director encargado de hacerlo es Stuart Hazeldine, que se ha centrado en la adaptación al cine de la novela La Cabaña.
Sinopsis
La película se desarrolla alrededor de una tragedia familiar, en la que el protagonista, Mack Phillips (Sam Worthington), pierde su hija. En medio periodo depresivo y de duelo, recibe una misteriosa carta que lo cita a una cabaña perdida en medio de la montaña. Esta invitación le cambiará toda la mentalidad. Cuando llega conoce alguien muy especial que le hará ver la vida desde una nueva perspectiva que le permitirá superar la tragedia vivida.
«Simbolismo»
Mn. Peio Sánchez, destaca el film por ser uno de los primeros en exponer la imagen de la Santa Trinidad en el cine. De hecho, según explica el crítico, el protagonista se topará en su camino con diferentes personajes desconocidos que simbolizan, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Con la ejecución de este paralelismo simbólico, la película resulta en algunos momentos «simple» y aunque «llega a emocionar» – explica Mn. Peio- «se pierde en un guión, en el que el discurso prima y la belleza de una imagen esteticista hace que pierda sentido».
La película se acerca a como el ser humano afronta el problema del mal, a veces, tanto incomprensible que resulta complicado encontrar la luz. En este caso, la trama – a pesar de resultar en algún momento poco seria- muestra al espectador como en la relación humana es posible dar con la clave para seguir viviendo.
Comentario Mn. Peio