
Comunicado de la reunión n.º 263 de la CET
Los días 8, 9 y 10 de julio de 2026 ha tenido lugar la reunión n.º 263 de la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET), en la Residencia de la Sagrada Familia (La Seu…
El documento quiere servir como marco para abordar el debate interreligioso y intrareligioso para entender el pasado y proyectar el futuro
La Generalitat ha presentado este lunes el nuevo documento del Consejo Asesor para la Diversidad Religiosa (CADR) sobre las sabidurías espirituales y religiosas. Recibe el nombre de «La transmisión de las sabidurías espirituales y religiosas hoy».
El trabajo analiza los retos y las oportunidades que plantea la transmisión de legados espirituales y religiosos «en una sociedad cada vez más plural, diversa y en transformación». La presentación se hizo en la biblioteca de la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna-URL.
El texto defiende una transmisión abierta, crítica y respetuosa con la libertad de conciencia, e identifica los valores compartidos de las tradiciones religiosas como un activo ante los retos sociales contemporáneos. Con el fin de favorecer la convivencia en sociedades cada vez más plurales, el documento del Consejo quiere ofrecer unas primeras orientaciones que ayuden a comprender los cambios de nuestra sociedad, y faciliten un diálogo necesario entre la sabiduría del pasado y las inquietudes del presente.
Este documento se dirige especialmente a tres colectivos clave: la comunidad educativa (en su sentido amplio, incluida la educación informal y de ocio), las comunidades religiosas y espirituales, y la Administración pública. También a la ciudadanía en conjunto.
La Hna. Margarida Bofarull Buñuel, delegada diocesana de pastoral de fe y cultura del Arzobispado de Barcelona, forma parte del CADR.
Durante la presentación, la socióloga y miembro del Consejo, Lena de Botton, ha destacado que el texto quiere ser un marco que permita abordar el debate interreligioso e intrarreligioso. La también autora del documento ha contextualizado que, en un mundo global, plural e interconectado, «ciertamente, los referentes tradicionales espirituales y religiosos han perdido fuerza, pero hay una necesidad de búsqueda de sentido, de dar respuesta a grandes preguntas».
De Botton ha apuntado que «las sociedades necesitan entender el pasado para proyectarse en el futuro y transmitir a otras generaciones u otros miembros valores y saberes para comprender el mundo y dar identidad». Por lo tanto, el documento se divide en cuatro preguntas: el porqué, el qué, el cómo y el quién.
La autora del documento también ha remarcado que este identifica un conjunto de valores compartidos presentes en las diferentes tradiciones religiosas y espirituales, como «la dignidad de la persona, la fraternidad, la esperanza, la paz, la compasión o la justicia». «El documento contiene fragmentos de textos sagrados y de reflexiones de sabidurías que recogen de forma diferente estos valores y principios, y la enorme coincidencia que se da», ha enfatizado.
El director general de Asuntos Religiosos, Ramon Bassas, ha señalado que el interés del departamento es que el documento «no quede en las estanterías, ni físicas ni digitales». «Que sea un instrumento para reflexionar», ha apuntado.
También ha comentado que el documento nace a raíz de una «crisis de transmisión de las sabidurías espirituales y religiosas». «Si no hay transmisión, no sabemos qué legaremos a nuestros sucesores y de qué los podremos advertir, de qué errores hemos cometido», ha comentado.
En la misma línea, el presidente del Consejo Asesor para la Diversidad Religiosa, Francesc Torralba, ha comentado que esta crisis «es un mal común de todas las transmisiones espirituales y religiosas». Por eso, la pregunta que se ha hecho el CADR es «¿qué perdemos y qué ganamos de esta no transferencia de contenidos?».
El mismo Torralba ha respondido que la mayor parte del equipo ha defendido que se trata de una «pérdida de gran riqueza intangible, de un patrimonio que se ha ido transmitiendo, y que esta ruptura supone la pérdida de un legado». Al mismo tiempo, Torralba ha señalado que esta no transmisión implica una falta de «brújulas morales» que aportan una «cosmovisión»: «Manera de entender al hombre, a la mujer, el mundo, la muerte, el más allá, etc.».
Para cerrar, el conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, ha reivindicado este patrimonio colectivo, que contribuye a fortalecer la cohesión social, favorecer el diálogo y dar respuesta a los retos de una sociedad plural.
Durante su intervención, Espadaler ha defendido que «el hecho religioso no debe quedar circunscrito únicamente al ámbito privado, sino que también puede tener una expresión legítima en la vida pública», siempre desde el respeto a la pluralidad y a la convivencia democrática.
En este sentido, el conseller ha destacado que «el hecho religioso aporta valores positivos a la convivencia» y forma parte del patrimonio cultural y humano del país.