
Marga Riera, autora de la estampa de la Misa de Les Santes de Mataró
Ni la temperatura ni el calendario engañan: se acerca Les Santes. Dentro de siete semanas será 27 de julio y el coro popular ensaya desde principios de mayo, bajo la batuta de…
El obispo Sergi Gordo preside la misa en recuerdo a la antigua delegada de juventud de la archidiócesis de Barcelona
Fotografías: Ramon Ripoll
Han pasado dieciséis años del adiós de delegada de Juventud, Rosa Deulofeu. Cada 7 de enero, desde el año 2004, se celebra una misa en la parroquia San Agustín. Una ceremonia donde no faltan todas aquellas personas que la querían: familia, amigos, gente de la diócesis, entre otros. La Asociación Rosa Deulofeu ayuda a mantener más viva y actual la memoria de la antigua delegada de juventud, y ahora Sirvienta de Dios, que murió con solo 45 años.
Seis sacerdotes acompañaron al obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Sergi Gordo que presidió la Eucaristía en recuerdo del decimosexto cumpleaños de la muerte de Rosa Deulofeu. “Ella nos reveló que Dios es muy cerca de las personas y nos lo puede seguir manifestando porque ella es un gran activo en nuestra archidiócesis” explicaba durante la homilía Mons. Gordo.
Un 7 de enero donde los abogados celebraban el día de su patrón, Sant Ramon de Penyafort “un personaje que, como la Rosa, lució nuestra tierra, Cataluña, así como la Iglesia local de Barcelona” aseguraba el obispo. “Rosa Deulofeu es un gran activo, un valor, una inspiración por nuestra tierra catalana porque ella estuvo al servicio de la pastoral de juventud de toda Cataluña. Ella ha dejado imprenta, ha pasado cómo Jesús haciendo el bien y ha dejado huella”.
Ahora, la sirvienta de Dios está de camino hacia la santidad. Un camino difícil y largo pero donde el testigo es lo más importante. “El testimonio cristiano es el que enriquece nutre y rejuvenece la Iglesia. La autenticidad de una fe vivida con coherencia es un signo privilegiado de la revelación” ha indicado el obispo Gordo. “ Rosa fue aquella chica que se entregó en la Iglesia. Una misión como la suya, llena de retos y dificultades, a la que ella ofreció toda su vida” cerró.
Rosa Deulofeu y González (19 de abril de 1959 – 5 de enero de 2004) fue una laica barcelonesa, librada de manera ejemplar a ayudar y propagar el mensaje cristiano entre los jóvenes. Se dedicó a la formación de monitores y directores del ocio y a la pastoral de juventud. Esta última tarea la pudo realizar como delegada de la diócesis durante 10 años. También participó en varias entidades como: el MCECC, Escuela del Esplai, cursillos de cristiandad, MCJ, Fundación Escuela Cristiana de Cataluña, entre otros. Colaboró con Radio Estrella y fue miembro del Concilio Provincial Tarraconense de 1995.