Este sábado, 25 de julio, es San Jaime Apóstol y una buena manera de celebrarlo es recordando cómo hacer el camino desde Barcelona. El «Camino de Santiago» es la ruta de peregrinación más antigua de Europa y la más concurrida. Durante la Edad Media, numerosos peregrinos desembarcaban en la capital catalana para emprender el largo viaje hacia Santiago de Compostela, siguiendo lo que hoy se conoce como el Camino Catalán. Esta tradición de fe y caminata pervive hasta nuestros días y continúa atrayendo a fieles de todas partes que quieren unir la espiritualidad con el contacto directo con la tierra.
Tres itinerarios y 1.200 kilómetros de recorrido
El Camino de Santiago que une Santiago de Compostela y Barcelona implica tres itinerarios diferentes y tiene casi 1.200 kilómetros de recorrido.
Etapa 1: Barcelona – Montserrat
En primer lugar, se realiza una etapa de camino entre la capital catalana y Montserrat. Son 56,7 kilómetros y debe hacerse a pie. Hay tres trazados diferentes para completar el camino desde Barcelona a Montserrat:
Por la variante del valle del Llobregat. Atraviesa localidades como Sant Feliu de Llobregat, Castellbisbal y Olesa de Montserrat.
Dos rutas por la montaña de Collserola:
- Desde el parque del laberinto de Horta.
- Desde los barrios de Vallcarca y Penitents. Este es el que tiene más referencias históricas y se considera el más tradicional.
Ambas rutas por la montaña de Collserola llegan cerca de Terrassa y allí vuelven a aparecer dos variantes:
- Atraviesa la ciudad de Terrassa.
- Se dirige a Les Fonts y Olesa de Montserrat.
Los dos trazados vuelven a unirse a los pies de la montaña de Montserrat.
Etapa 2: Montserrat – Camino Francés
Una vez en Montserrat, comienza el Camino Catalán, que une el monasterio de Montserrat con el Camino de Santiago Francés. Esta ruta tiene dos variantes. Los primeros 77,4 km, hasta Tárrega, son comunes a ambas y se dividen en tres etapas:
- Monasterio de Montserrat – Igualada (26,3 km)
- Igualada – La Panadella (22,5 km)
- La Panadella – Tárrega (28,6 km)
A partir de Tárrega, el camino se bifurca en dos variantes:
Camino Catalán Septentrional (243 km · 10 etapas · hasta Santa Cilia). Pasa por Lleida, Huesca y los Pirineos. Conecta con el Camino Aragonés y llega al Camino Francés en Puente la Reina. Permite visitar el monasterio de San Juan de la Peña y los castillos templarios de Monzón y Loarre.
Camino Catalán por Zaragoza (188,7 km · 7 etapas · hasta El Burgo de Ebro). Pasa por Lleida y Zaragoza, siguiendo el Camino del Ebro hasta Logroño. Ruta con gran tradición jacobea, ya que es uno de los caminos que habría recorrido el propio Apóstol en su labor evangelizadora.
Etapa 3: Camino Francés – Camino de Santiago
En ambos casos, los peregrinos procedentes de Barcelona llegan al Camino Francés habiendo invertido unos 21 días de caminata. A partir de aquí, restan unos 674 km hasta la tumba del Apóstol por la vía de Puente la Reina, o unos 604 km por la vía de Logroño, con aproximadamente 26-29 días adicionales de camino.
Para aquellos peregrinos que no dispongan de tiempo para todo el recorrido, existe la posibilidad de incorporarse directamente a la última sección del Camino Francés partiendo desde Sarria, a menos de 120 km de Santiago de Compostela.
Puedes obtener más información de los tramos, aquí.
Días para hacer el Camino de Santiago desde Barcelona
Desde Barcelona capital hasta Santiago de Compostela hay que contar entre 47 y 50 días a pie, dependiendo de la variante elegida en Tárrega. Las dos opciones comparten los dos primeros tramos (Barcelona→Montserrat y Montserrat→Tárrega), y divergen a partir de aquí hasta reincorporarse al Camino Francés.
¿Qué es el Camino de Santiago?
Hacia el año 820 se produce el hallazgo de la tumba del apóstol Santiago y sus discípulos Teodoro y Anastasio, e inmediatamente se crea el «locus Sancti Iacobi», el lugar sagrado para venerar sus restos. Es la semilla de la futura Catedral de Santiago y de la ciudad de Santiago de Compostela, fundamentada en torno a la figura del apóstol, a la que peregrinos de todo el mundo y en todos los tiempos se han dirigido en busca de una experiencia de espiritualidad y conversión.
Enseguida el fenómeno de las peregrinaciones se convirtió en una verdadera columna vertebral de Europa, y Santiago en un gran centro de peregrinación que no tenía nada que envidiar a Roma y a la misma Jerusalén.
Actualmente religión y conversión van acompañadas del turismo, el patrimonio, la cultura y la gastronomía, en múltiples experiencias que hacen del Camino de Santiago uno de los itinerarios con mayor afluencia de peregrinos y turistas del mundo.