Fotos: A. Codinach
El arzobispo de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, ha ordenado cuatro nuevos presbíteros para la archidiócesis de Barcelona. Son tres jóvenes diocesanos —Mn. Antoni Barenys, Mn. Eduard Mata y Mn. Joan Xipell— y un religioso del Sagrado Corazón —P.Gianluca Pitzolu—. La ceremonia ha sido concelebrada por sus obispos auxiliares, Mons. David Abadías y Mons. Javier Vilanova, y ha tenido lugar en la basílica de la Sagrada Familia.
El cardenal Omella a los nuevos sacerdotes: «La forma de vida es más importante que lo que hagáis»
Ante más de 1.600 personas que han llenado la nave del templo, el cardenal Joan Josep Omella, arzobispo de Barcelona, ha dirigido un mensaje a los nuevos sacerdotes sobre la importancia de la manera de vivir el ministerio.
«Vuestra forma de vida como sacerdotes es más importante que lo que hagáis. Vivid amando y no acumulando acciones. No por mucho hacer vais a ser mejores sacerdotes, sino por cómo amáis y vivís vuestro ministerio», ha afirmado el cardenal.
Unidad, fraternidad y comunión
El prelado barcelonés también ha destacado que «vivir la unidad y la fraternidad en el presbiterio es más importante que dejarse absorber por el trabajo». Asimismo, ha señalado que «cooperar es más importante que trabajar solo, aunque inicialmente pueda parecer más eficiente».
Durante la homilía, el arzobispo ha recordado que «la comunión es más importante que la acción». En el contexto de una Iglesia sinodal, el cardenal Omella ha subrayado que «acompañar espiritualmente a los colaboradores es más importante que trabajar al máximo posible de forma aislada».
Finalmente, el cardenal Omella ha concluído con una reflexión sobre el camino comunitario: «Cuando elegimos caminar juntos renunciando a todo deseo individualista, tal vez caminamos más despacio, pero llegaremos más lejos». El arzobispo ha terminado agradeciendo el sí de los nuevos presbíteros por entregar su vida al pueblo de Dios.
Mn. Salvador Bacardit, rector del Seminario Conciliar de Barcelona, ha celebrado la ordenación y ha valorado que «estas celebraciones nos llenan de alegría y esperanza. El testimonio de los nuevos ordenados es el mejor estímulo para la Pastoral vocacional y para nuestros seminaristas».