Andreu Ibarz: «La Pascua nos invita a impulsar las bienaventuranzas para vivir una Iglesia pobre»

El director general de Blanquerna-Universitat Ramon Llull reflexiona sobre la lectura e impulso del Plan Pastoral a la luz de la Pascua

En este tiempo Pascual, el Dr. Andreu Ibarz, director general de Blanquerna-Universitat Ramon Llull ha hecho una reflexión sobre la lectura e impulso del Plan Pastoral con motivo de la Pascua. Ibarz se ha centrado en el eje de los pobres del Plan Pastoral ¡Salgamos! Citando diferentes impulsos que propone el plan y que son alentadores para vivir este tiempo litúrgico y llegar a una conversión pastoral.

Impulso sorpresivo

«Quiere decir salir de nuestros sepulcros manifestando transformación Pascual». El Dr. Andreu Ibarz explica que la experiencia del sepulcro fue la vivencia que más mostró la condición radical humana de Jesús y es un hecho que la sociedad vive constantemente a causa del mismo aislamiento, la indiferencia o la rutina. Por eso, «la Pascua nos tiene que impulsar sorpresivamente a salir de nuestros sepulcros transformando nuestro lenguaje, nuestra fe, nuestras celebraciones o nuestra manera de vivir». El director general de Blanquerna-URL, ha puesto dos ejemplos sorpresivos como son el Vía crucis de este año que partía de experiencias de niños o la exposición que ha hecho Cáritas Diocesana de Barcelona: Abre los ojos. Una lectura social y ecológica explicando la pandemia desde un nuevo punto de vista.

Impulso integrador y dichoso 

«La Pascua es un momento privilegiado para integrar y vivir con plenitud todos los ejes del Plan Pastoral, y para recuperar el encuentro con Jesús, la fraternidad, los jóvenes y, sobre todo este año, los pobres. Es muy importante centrarnos cada año en uno pero no podemos olvidarnos del todo» ha explicado Andreu Ibarz.

Impulso relator

Sobre este impulso el profesor de Blanquerna ha resaltado una de las características más importantes después de la resurrección de Jesús, que fue el esfuerzo para recoger y escribir todas las experiencias que habían vivido con Jesús y como comunidad con los evangelios, los hechos de los apóstoles, las epístolas o las cartas. Por eso afirma que «la Pascua nos tiene que llevar este impulso de relato y tenemos que construir el relato de nuestra propia comunidad. Todo relato, como pasó con el nuevo testamento, se convierte en testimonio. La Pascua nos invita a testimoniar lo que estamos viviendo».

El Dr. Andreu Ibarz no solo ha hablado de los impulsos que propone el Plan Pastoral en general y para todos los ejes sino que también ha puesto especial atención en aquellas propuestas que se pueden  aplicar específicamente al eje de los pobres.

Impulso comunitario

En el inicio del eje de los pobres del Plan Pastoral se explica que lograremos lo que el papa Francisco define como Hospital de Campaña si «vivimos la solidaridad en las diferentes formas de pobreza y de sufrimiento humano, acogiendo y haciéndonos misioneros de las periferias geográficas y existenciales». Por este motivo el Dr. Ibarz asegura que «el impulso comunitario significa volver a la comunidad y plantearnos el Plan Pastoral con una mentalidad colectiva».

Impulso del reconocimiento

Esta propuesta habla de cambiar la mirada de las situaciones por la mirada de Jesucristo, algo que no puede ser solo un cambio de mirada sino que, tal como relata el director general de Blanquerna, «se tiene que complementar con la palabra y con los gestos». El Dr. Ibarz afirma que «nos toca reconocer a los pobres, reconocer las causas, las situaciones, reconocerlos a ellos en su dignidad y con su futuro. La Pascua es un impulso al reconocimiento sobre la realidad de los pobres».

Impulso de revisitar

Esta propuesta del Plan Pastoral nos pide revisitar a las personas, los lugares o las comunidades. «La Pascua nos invita a revisitar aquellos lugares que pensábamos que conocíamos, pero desde la mirada de Jesús podemos encontrarnos con nuevas situaciones de precariedad o de fragilidad que nos proponen un nuevo proyecto, una nueva actitud o una nueva acción» explica Ibarz.

Impulso de una Iglesia pobre

«En el Plan Pastoral se nos dice que no es fácil encontrar concreciones sobre esta Iglesia pobre, nos habla que esta pobreza tendría que pasar por las personas concretas, por las instituciones, y sobre todo por el estilo de vida de los creyentes. El centro de nuestro estilo son las bienaventuranzas. Por lo tanto, la Pascua nos invita a impulsar las bienaventuranzas en el día a día para poder vivir esta Iglesia pobre» asegura el Dr. Andreu Ibarz que finaliza diciendo «que la experiencia pascual suponga este impulso sorpresivo, integrador y dichoso, relator, comunitario, que reconoce, que revisita, que evidencia las bienaventuranzas y que todo esto nos ayude en nuestro Plan Pastoral como una verdadera conversión pastoral».

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