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Entrevista a Llum Delàs, directora de la Fundació de l'Esperança que acoge personas en situación de pobreza y exclusión

La Fundació de l’Esperança nació el 2013 para acoger personas en situación de pobreza y exclusión y mirar de enderezar vidas ofreciendo oportunidades. Al frente, hay un conjunto de «trabajadores profesionalmente preparados, atentos y voluntarios que ayudan. La Obra Social La Caixa que quiere revertir pobrezas y volver a los orígenes de su compromiso fundacional; una sociedad concienciada con quien trabajamos en red y mutuamente nos apoyamos», apunta su directora, la religiosa del Sagrado Corazón, Llum Delàs.

A quién dáis servicio?

A quien se acerca a nuestra puerta, siempre abierta. Ofrecemos la escucha, que va más allá de saber qué le hace falta a la persona, que comprende, que adivina las necesidades. Una escucha hecha de respeto y de acogida, que crea vínculos para poder acompañar procesos de rehabilitación. También escucha la realidad de nuestra calle, de nuestro mundo, de la crisis material y humana que rodea la sociedad; una crisis que deja muchas personas al lado del camino.

Cómo ayudáis a estas personas a levantarse?

Es un proceso lento, porque devolver la dignidad a la persona humillada, capacitar para poder andar -con o sin muletas-, esperar pequeñas respuestas que faciliten la autonomía es siempre un proceso de largo recorrido. Así, el pobre lo es de bienes materiales, de recursos, de reconocimiento social, de relaciones constructivas, de la estimación gratuita que todos necesitamos para vivir felices. Ciertamente, cada cual que viene, apunta maneras para poderse salir.

Cómo les transmitís el mensaje de Jesucristo?

Los cristianos tenemos un mensaje para ofrecer tan fácil… Sólo vale el amor. No somos maestros -sólo hay uno de Maestro. Por lo tanto, no somos ricos y ellos pobres; somos hermanos que nos ayudamos a vivir con dignidad. Hoy yo, mañana tú. Hay dificultades que se pueden convertir en oportunidades. Hay sufrimientos que no hunden, sino que purifican. Hay anonimatos hirientes que hay que abrazar. La manera cómo lo hacemos cambia las situaciones de pobreza; no el que damos. Hay que reunir voluntades de ayuda y no ser los protagonistas.

Entrevista realizada por Òscar Bardají y Martín para el Full Dominical del 11 de noviembre

 

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