Abogado en Pakistán: «Los cristianos no pueden hablar libremente de su fe»

La noticia de Rome Reports de esta semana nos cuenta como incidentes con cristianos acusados por la Ley de la Blasfemia cada vez son más frecuentes

La noticia de Rome Reports de esta semana nos cuenta como incidentes con cristianos acusados ​​por la Ley de la Blasfemia cada vez son más frecuentes los Pakistán. Es el caso de una enfermera cristiana acusada injustamente bajo las infames leyes contra la blasfemia en este país. Por otro lado, destaca también el episodio de Muhammad Waqas. Este pakistaní admitió públicamente su intención de matar Marriam Lal, una enfermera cristiana, atacándola con un cuchillo. Crímenes como estos han pasado recorrentment y nunca han sido detenidos, según los medio del Vaticano.

Alianza para las minorías

Un abogado cristiano que trabaja por el grupo Alianza de las Minorías de Pakistán, Akmal Bhatti, asegura que «los cristianos u otras minorías religiosas, tienen miedo de no poder hablar libremente de su fe. No pueden expresar su fe». Bhatti ha trabajado para los casos en los cuales se han visto afectados las dos enfermeras, y es sobrino de Shahbaz Bhatti, un ministro asesinado por extremistas en 2011, para defender cristianos paquistaníes. También él ha experimentado las tácticas engañosas utilizadas para inculpar no musulmanes como blasfemos. Incluso, durante un proceso judicial.

«Me incorporé a un procedimiento en el tribunal -explica el abogado-. Y pedí que escribiera mi nombre en el expediente y pusieron: Muhammad Akmal Bhatti. Pero yo soy cristiano, no soy musulmán. El primer pensé era que tenía que conseguir un bolígrafo y sacar el nombre de Muhammad. Pero enseguida se me ocurrió que si lo hacía, me declararían blasfemo. Así que adoptar otra política y dije «no soy musulmán, soy cristiano, así que tengan la amabilidad de mencionar mi nombre como cristiano»».

Proteger los derechos de los acusados

Tal como expone Rome Reports, aunque incidentes como éste son cada vez más frecuentes, hay excepciones. Por ejemplo, en Khushpur, su pueblo de natal, donde los católicos son mayoría y los musulmanes, minoría. En este caso, Akmal Bhatti expone cómo trabajan juntos. «Los ayudamos con donaciones para construir su mezquita. Respetamos su religión y no hay incidentes».

En un esfuerzo por promover la convivencia, los defensores de los derechos humanos, como Akmal Bhatti, presionan para que se deroguen estas leyes o, al menos, se establezcan mecanismos eficaces para proteger los Derechos de los acusados. En este sentido, se propone la creación de un organismo de investigación y de un tribunal independiente y rápido. Una entidad que se ocupe específicamente de los casos de blasfemia, que, según él, pueden tardar más de 10 años. También insta al Gobierno a garantizar que las personas encarceladas por blasfemia reciban un trato humano.

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