9 DE FEBRERO

Santa Apolonia, virgen y mártir

Durante muchos años, Apolonia (de Apolo = «lo que da vida») hizo de diaconisa: entregando la vida con los más pobres de la comunidad. Su martirio, ya siendo de edad avanzada, nos lo explica el obispo Dionisio de Alejandría. Hacia el 249, en una revuelta en Alejandría contra los cristianos, los verdugos le rompieron los dientes (por eso los dentistas la tienen por patrona), y luego la amenazaron de quemarla viva si no renunciaba a su fe. Ella, con toda una vida cristiana de servicio, no estaba dispuesta a renunciar a ella, a su fe, y se tiró a la hoguera. Se había aprendido muy bien las palabras de Jesús: «El que pierda la vida por mí y por el Evangelio, la salvará (Mc 8,35).

► Muy popular en nuestro país, la tradición barcelonesa la hace hija de Barcelona y religiosa del convento de las Dominicas de Montsió, que daba a la avenida del Portal del Ángel, donde ahora hay un gran centro comercial. Después, sin embargo, de tres noches consecutivas de ver a Jesús cargado con una pesada cruz le preguntó si podía ayudar a llevarla. La respuesta de Jesús la conmovió: «como quieres ayudarme a llevar mi cruz, si tú no puedes llevar la tuya». Y es que antes de entrar en el convento se había casado con un hombre con muy mal genio y furioso y lo dejó para hacerse religiosa. Dejado el convento, se presentó en casa y el marido le pegó de tal manera que le hizo saltar los dientes (por ello, patrona de los dentistas)… Hoy, probablemente, el Cristo cargado con la cruz le habría dado otro consejo…