9 DE ENERO

Bautismo del Señor

► IMPORTANCIA DE LA CELEBRACIÓN

«Cristo hoy es bautizado, bajemos con él al agua, para subir después también con él. Juan bautiza, Jesús se acerca; quizás va para santificar a quien le bautiza a él; con toda seguridad va para sepultar en el agua al viejo Adán» (San Gregorio Nacianceno, Sermón 39).
«Jesús en su bautismo bendijo todas las aguas, para que tuvieran el poder de dar el Bautismo» (Papa Francisco, Homilía, 2014).
Situada en el domingo posterior a la Epifanía, la fiesta actual se puede ver como un punto de llegada de las celebraciones navideñas, preparadas por el Adviento, y como un punto de partida del período siguiente, es decir, el tiempo durante al año.

► HISTORIA DE LA CELEBRACIÓN

Inicios: El Bautismo de Jesús se celebraba en la Epifanía, y en Oriente todavía constituye el objeto primario de esta festividad. En Occidente se celebraba, en tono menor, en la octava de la Epifanía.
1960: La fiesta del Bautismo del Señor recibió un único título en la liturgia romana, y se enriqueció con himnos y antiguas antífonas, que reflejan la misma inspiración de los cantos de las Iglesias de Oriente.

Hoy también celebramos la fiesta de san Eulogio de Córdoba, presbítero y mártir

Eulogio nació en Córdoba hacia el año 800, de familia patricia y muy cristiana, con tres mártires: Pablo, Luis y Cristóbal. Eulogio mismo narraría su testimonio, así como el de otros muchos que en aquel emirato cordobés, mayoritariamente islámico, confesaban abiertamente su fe, terminando en el martirio. Fue la auténtica conciencia de la comunidad cristiana: «Fortaos, Señor, para el combate. Confortad eficazmente nuestra fragilidad en esta hora de prueba». Confesando su fe, murió decapitado el 11 de marzo de 859.