Santa Faustina Kowalska, virgen
Santa Faustina Kowalska, virgen
De condición social humilde, Faustina (1905-1938) solo pudo ir tres años a la escuela y siendo adolescente trabajó de criada. A los 20 años entró en las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. Ejerció tareas humildes de portera, cocinera y jardinera y, muy devota de la Virgen y de los sacramentos, empezó a tener experiencias místicas. «Ni gracias, ni revelaciones, ni éxtasis, ni ningún otro don concedido al alma la hace perfecta sino la comunión interior de mi alma con Dios» (“Diario de la Divina Misericordia”). Esta devoción a la misericordia divina se extendió a toda la Iglesia y se celebra el segundo domingo de Pascua.
- En Antioquía, de Siria, santa Pelagia, virgen y mártir, a la que san Juan Crisóstomo dedica grandes alabanzas (c. 302).
- Conmemoración de santa Reparada, que es venerada en muchos lugares como virgen y mártir (c. s. IV).
- En Como, en la provincia de Liguria, san Félix, obispo, que, ordenado por san Ambrosio de Milán, fue el primer obispo de esta sede de Como (s. IV).
- En Rouen, en la Galia Lugdunense, san Evodio, obispo (s. V).
- En el monasterio de Denain, en el Hainaut, santa Ragenfreda, abadesa, que con sus bienes fundó ese cenobio y lo presidió dignamente (s. VIII).
- En Génova, de la provincia de Liguria, san Hugo, religioso, que, después de haber luchado largo tiempo en Tierra Santa, fue designado para regir la Encomienda de la Orden de San Juan de Jerusalén en esta ciudad, y se distinguió por su bondad y su caridad hacia los pobres (c. 1233).
- En Londres, en Inglaterra, beatos Juan Adams, Roberto Dibdale y Juan Lowe, presbíteros y mártires, que en tiempo de la reina Isabel I, por haber servido al pueblo fiel cada uno en su lugar, fueron condenados a muerte y martirizados atrozmente en Tyburn, alcanzando así el reino de los cielos (1586).







