Domingo de Pentecostés
DOMINGO DE PENTECOSTÉS
«Este domingo de Pentecostés culmina el tiempo pascual. El día de Pentecostés, cincuenta días después de la Resurrección del Señor, el Espíritu Santo comunicado por Cristo a sus discípulos manifiesta su presencia y su acción. A partir de entonces, el Espíritu Santo no ha cesado de guiar a la Iglesia, de rejuvenecerla y de conducirla a la unión total con Cristo» (Mons. Joan Josep Omella, 05.06.2022).
«Hace diez días ascendió la naturaleza humana al trono de Dios y hoy ha bajado el Espíritu Santo en ella... queriendo demostrarnos que ha reconciliado el género humano, inmediatamente nos ha enviado el regalo de nuestra reconciliación, el don y la gracia del Espíritu Santo» (S. Juan Crisóstomo, Homilía 1 sobre Pentecostés).
► Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar: Quiere concienciar del papel de los laicos en la evangelización: «Todo cristiano es misionero en la medida en qué se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús… No tener miedo de recorrer las calles, de entrar en cada rincón de la sociedad, de llegar hasta los límites de la ciudad, de tocar las heridas de nuestra gente» (Papa Francisco).
- En Aix, de la Provenza, en la Galia, san Maximino, al que se atribuye el comienzo de la fe cristiana en esta ciudad (s. I inc.).
- En Rouen, también en la Galia, san Gildardo, obispo (514).
- En Soissons, de nuevo en la Galia, san Medardo, obispo de Viromande, quien trasladó su sede de esa ciudad a la de Noyon, desde la cual trabajó para convertir al pueblo de la superstición pagana a la doctrina de Cristo (560).
- En Fano, del Piceno, en Italia, san Fortunato, obispo, que trabajó en la redención de cautivos (s. VI).
- En Metz, de Austrasia, en la Galia, san Clodulfo, obispo, hijo de san Arnulfo y consejero real (c. 660).
- En York, en Inglaterra, san Guillermo Fitzherbert, obispo, varón amable y benigno, que fue depuesto injustamente de su sede y se refugió entre los monjes de Winchester, pero restituido después en sus funciones, perdonó a sus enemigos y procuró la paz entre todo el pueblo (1154).
- En Londres, de nuevo en Inglaterra, beato Juan Davy, diácono de la Cartuja de esa ciudad y mártir, que bajo Enrique VIII, por su fidelidad a la Iglesia y al Romano Pontífice, fue encarcelado hasta morir de hambre (1537).
- En Ambiatibé, en Madagascar, beato Jacobo Berthieu, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que en tiempos de paz y de guerra trabajó incansable en favor del Evangelio, siendo tres veces expulsado de las misiones, y finalmente, por odio a la fe, tras ser invitado a la apostasía, fue pisoteado hasta la muerte (1896).
- En Oporto, en Portugal, beata María del Divino Corazón de Jesús Droste zu Vischering, de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Buen Pastor, que promovió con tesón la devoción al Sagrado Corazón de Jesús (1899).
- En la aldea de Kuzhikkattussery, de la región de Kerala, en la India, beata María Teresa Chiramel Mankidiyan, virgen, que llevó vida eremítica en medio de una austera penitencia y buscó a Cristo en los más pobres y abandonados, fundando la Congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia (1926)
- En Cagliari, de Cerdeña, en Italia, beato Nicolás de Gesturi (Juan) Medda, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, el cual, siempre preparado para atender a los pobres, con el ejemplo de su virtud y de su benignidad incitó a muchos al amor hacia los más necesitados (1958).







