8 DE FEBRERO

San Jerónimo Emiliano, sacerdote

El patricio veneciano Jerónimo fue un militar escapado del cautiverio, que hizo de todas hasta que, a los 25 años, quedó cautivo del servicio a los más desvalidos y marginados, para los que fundó la Compañía de los Sirvientes de los Pobres. Les aconsejaba: «Nuestro fin es Dios, fuente de todos los bienes, y –tal y como decimos en la oración– debemos confiar sólo en él y no en los demás». Atendiendo a los contagiosos de la peste murió en Somasca (8 de febrero de 1537).

Hoy también celebramos la fiesta de santa Josefina Bakhita, virgen

Capturada a los ocho años por negreros árabes en Sudán en 1878, fue vendida como esclava. Los raptores le pusieron el nombre de Bakhita («Afortunada»). El cónsul italiano en Sudán la compró. En Italia se preparó para el bautismo (1890). Pidió entrar en las Hijas de la Caridad de Canossa, donde trabajó, libre, en la cocina, en la portería y en la sacristía. Las superioras le pidieron que contara su vida por diversas comunidades. Murió el 8 de febrero de 1947. Fue canonizada el 1 de octubre de 2000.