San Esteban de Chátillon, obispo
San Esteban de Chátillon, obispo
Nacido en una región de gran tradición monástica como Cluny con los primeros monasterios del Cister, a los 25 años entró en la cartuja de Portes, en los Alpes. Después de muchos años, fue escogido prior, conduciendo a la comunidad con humildad y sabiduría. En 1203 tuvo que aceptar el nombramiento de obispo de la vecina ciudad de Die, renovando la vida espiritual de los feligreses. La tradición nos informa de diversos milagros y que incluso habría profetizado la fundación de los dominicos del 1215. Esteban murió en su sede de Die en 1208 y su tumba se convirtió rápidamente en un lugar de peregrinación. Siglos más tarde su cuerpo fue encontrado intacto, pero en 1561, durante las guerras de religión en Francia, fue quemado. Canonizado en 1852 por el papa Pio IX.
- En Alesia, en el territorio de los eduos, en la Galia, santa Regina, mártir (s. inc.).
- En Pompeyópolis, de Cilicia (hoy Turquía), san Sozonte, mártir (s. inc.).
- En Benevento, de la Campania, en Italia, santos mártires Festo, diácono, y Desiderio, lector (s. IV).
- En Orleans, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Evorcio, obispo (s. IV).
- En Aosta, en los Alpes Grayos, san Grato, obispo (s. V).
- En Breuil, de la Galia Trecense (hoy Francia), santos Memorio (antes Nemorio) y compañeros, mártires, según la tradición, bajo Atila, rey de los hunos (s. V).
- En Châlons, en la Galia Lugdunense, san Alpino, obispo, discípulo de san Lupo de Troyes (s. V).
- En la localidad de Nogent, territorio de París, en la Galia, san Clodoaldo, presbítero, de estirpe regia, que, asesinados sus padres y hermanos y tutelado por su abuela, santa Clotilde, se hizo clérigo renunciando al reino terreno (560).
- En Albi, de Aquitania (hoy Francia), santa Carísima, virgen reclusa (s. VI/VII).
- Maubeuge, en Henaut, de Austrasia (hoy Francia), santa Madelberta, abadesa, sucesora de su hermana santa Adeltruda (c. 705).
- En Flandes, de Austrasia, conmemoración de san Hilduardo, obispo (c. 760).
- En Toul, de la Lotaringia (hoy Francia), san Gauzlino, obispo, promotor de la vida monástica (962).
- En Gubbio, en la región de la Umbría, en Italia, san Juan de Lodi, obispo, acompañante de san Pedro Damiano en legaciones (c. 1106).
- En Die, en Francia, san Esteban de Chatillon, obispo, que, sacado de la soledad cenobítica de la Cartuja de Les Portes (Belley), presidió la Iglesia con gran diligencia y sin menoscabo de su austeridad cartujana (1208).
- En Kosice, en los montes Cárpatos, santos mártires Marcos Crisino, presbítero de Esztergom, Esteban Pongracz y Melchor Grodziecki, presbíteros jesuitas, a quienes ni el hambre, ni las máquinas, ni los tormentos del fuego les hicieron abjurar de la fe católica (1619).
- En Nagasaki, de Japón, beatos mártires Tomás Tsuji, presbítero jesuita, Luis Maki y su hijo Juan, condenados al fuego a causa de su fe cristiana (1627).
- En Londres, en Inglaterra, beatos Randulfo Corby, jesuita, y Juan Duckett, presbíteros y mártires, que, siendo rey Carlos I, fueron condenados a muerte en el patíbulo de Tyburn por haber entrado en Inglaterra como sacerdotes, alcanzando así la palma celestial (1644).
- En una nave anclada frente a Rochefort, en Francia, beatos Claudio Bernabé Laurent de Mascloux y Francisco d’Oudinot de la Boissière, presbíteros y mártires, que, durante la Revolución Francesa, fueron detenidos por ser sacerdotes y murieron por Cristo, enfermos de inanición (1794).
- En la isla Woodlark, en Oceanía, beato Juan Bautista Mazzucconi, presbítero del Instituto de Milán para Misiones Extranjeras y mártir, que después de dos años evangelizando, ya exhausto por fiebres y llagas, fue decapitado por odio a la fe (1855).
- En Parma, ciudad de la Emilia, en Italia, beata Eugenia Picco, virgen, de la Congregación de las Pequeñas Hijas de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, que, entregada al cumplimiento de la voluntad de Dios, promovió la dignidad de la mujer y se dedicó a la formación de las religiosas (1921).
- En la ciudad de Gandía, de la provincia de Valencia, beata Ascensión de San José de Calasanz Lloret Marco, virgen del Instituto de Hermanas de las Escuelas Cristianas y mártir, que culminó su vida terrena en la persecución contra la Iglesia, afirmando su fe religiosa (1936).







