7 DE ENERO

San Ramón de Penyafort, presbítero

Importancia de la Celebración

  • «Cristo hoy es bautizado, descendamos con él al agua, para luego subir también con él. Juan bautiza, Jesús se acerca; tal vez va para santificar a aquel que lo bautiza a él; con toda seguridad va para sepultar en el agua al viejo Adán» (San Gregorio Nacianceno, Sermón 39).
  • «Jesús en su bautismo bendijo todas las aguas, para que tuvieran el poder de dar el Bautismo» (Papa Francisco, Homilía, 2014).
  • Situada en el domingo después de la Epifanía, la fiesta actual se puede ver como un punto de llegada de las celebraciones navideñas, preparadas por el Adviento, y como un punto de partida del período siguiente, es decir, el tiempo durante el año.

Historia de la Celebración

  • Inicios: El Bautismo de Jesús se celebraba en la Epifanía, y en el Oriente aún constituye el objeto primario de esta festividad. En el Occidente se celebraba, en tono menor, en la octava de la Epifanía.
  • 1960: La fiesta del Bautismo del Señor recibió un único título en la liturgia romana y se enriqueció con himnos y antiguas antífonas, que reflejan la misma inspiración de los cantos de las Iglesias de Oriente.

Comienza el Tiempo de Durante el Año

  • Características: De las 52 semanas que tiene el año, la mayoría, 33 o 34 según los años, pertenecen a este tiempo. Son las semanas o los domingos que no pertenecen a ninguno de los llamados «tiempos fuertes»: Adviento, Navidad, Cuaresma, Triduo Pascual y Pascua. Son los días en los que el color litúrgico es el verde (si no se celebra algún santo), y en los que el punto de referencia de la celebración son lecturas que van siguiendo, de manera más o menos continua, los evangelios y los diversos libros bíblicos.
  • Dos partes: La primera, va desde el final del tiempo de Navidad (lunes después de la fiesta del Bautismo del Señor) hasta el día antes de comenzar la Cuaresma (martes antes del Miércoles de Ceniza). Y la segunda, desde el final del tiempo de Pascua (lunes después de Pentecostés) hasta el sábado antes del primer domingo de Adviento.
  • Valores: Nos ayuda a vivir todo el misterio de Cristo (el Reino presente); nos acompaña para ir creciendo y madurando todo lo que hemos celebrado por Navidad y Pascua; destaca la primacía del domingo (primera celebración cristiana); nos hace descubrir la gracia de lo ordinario: el día a día también es historia de salvación.

  1. San Ramón de Peñafort, sacerdote de la orden de los Predicadores, eximio maestro en derecho canónico, que escribió de manera muy acertada sobre el sacramento de la penitencia. Elegido maestro general de la orden, preparó la redacción de las nuevas Constituciones y, ya de viejo, se durmió en el Señor en la ciudad de Barcelona (1275)
  2. San Polieucto, mártir, que, siendo soldado, a raíz del decreto del emperador Decio que obligaba a ofrecer sacrificios a los dioses, rompió a los ídolos, por lo que fue cruelmente martirizado hasta ser degollado, recibiendo así el bautismo con la su propia sangre. En Malatya, ciudad de Armenia (c. 250).
  3. Pasión de san Luciano, sacerdote de la Iglesia de Antioquia y mártir, el cual, ilustre por su doctrina y elocuencia, al ser llevado ante el tribunal, en medio de continuos interrogatorios acompañados de tormentos se mantuvo intrépido al confesárselo se cristiano. En la ciudad de Nicomedia, Bitinia (ahora Turquía) (312).
  4. San Valentín, obispo de la Retia. En Passau, en la antigua provincia romana Nórica (ahora Alemania) (c. 450).
  5. San Crispín, obispo. En Pavía, ciudad de Liguria (ahora Italia) (467).
  6. San Valentiniano, obispo, que con gran generosidad repartió limosnas entre los pobres, redimió a los cautivos y vistió a aquellos que iban desnudos. En la ciudad de Coira, en la región de los helvecios (ahora Suiza) (548).
  7. San Tilón, discípulo de san Eligio, que fue orfebre y monje. En el monasterio de Solenhac, en la región de Limoges, Aquitania (ahora Francia) (c. 702).
  8. San Ciro, obispo, quien, siendo monje en Paflagonia, fue escogido para ocupar la sede de Constantinopla, pero, depuesto después de ésta, murió finalmente en el destierro. En Constantinopla (ahora Estambul, Turquía) (714).
  9. San Alderico, obispo, que se esforzó en promover el culto a Dios ya los santos. En la ciudad de Cenomanum (ahora Le Mans), en el reino de los francos (ahora Francia) (856).
  10. San Canuto, llamado Lavard, mártir, quien, hecho duque de Schleswig, ejerció el poder de manera justa y prudente, favoreciendo la piedad de su pueblo. Murió asesinado por enemigos que rechazaban su autoridad. En los bosques cercanos a Ringsted, Dinamarca (1131).
  11. Tráfico del beato Mateo Guimerá, obispo de Agrigento, de la orden de los Hermanos Menores, propagador devoto del Santísimo Nombre de Jesús. En Palermo, ciudad de Sicilia (ahora Italia) (1351).
  12. Beato Ambrosio Femández, mártir, quien se dirigió a tierras de Oriente para sacarle provecho, pero, convertido, ingresó en la Compañía de Jesús y, tras muchas privaciones, murió por Cristo en prisión. En Suzute, ciudad de Japón (1620).
  13. San José Tuán, mártir, quien, padre de familia y agricultor, para arrodillarse y rezar ante una cruz, que se negó a pisar, fue degollado en tiempos del emperador Tu-Duc. En el pequeño pueblo de An Bai, Tonkín (ahora Vietnam del Norte) (1862).
  14. Beata María Teresa (Juana) Haze, virgen, fundadora de la Congregación de las Hijas de la Cruz, para atender a personas débiles y pobres. En la ciudad de Lieja, Bélgica (1876).

En enero, se hiela el agua en el puchero.

En enero, se hiela el agua en el puchero.